El cierre repentino de cuatro clínicas dentales de una misma cadena en Madrid, Alcorcón y Torrejón de Ardoz ha dejado a cientos de pacientes en una situación de incertidumbre, con tratamientos interrumpidos y importantes cantidades de dinero ya abonadas por adelantado.
Muchos de los afectados habían contratado intervenciones de elevado coste, desde implantes hasta ortodoncias o cirugías, que quedaron paralizadas de un día para otro tras el cierre de los centros. Algunos aseguran haber pagado hasta 14.000 euros por tratamientos que nunca llegaron a completarse.
Tratamientos a medias y pagos adelantados
Los pacientes relatan que, antes del cierre, el personal de las clínicas les transmitía tranquilidad y les aseguraba que todo el tratamiento se desarrollaría con normalidad.
Sin embargo, el cierre inesperado dejó numerosos procedimientos sin finalizar. Entre los casos denunciados figuran implantes pendientes de colocar, ortodoncias interrumpidas, extracciones programadas o cirugías que nunca llegaron a realizarse pese a haber sido abonadas.
En algunos casos, los tratamientos ni siquiera habían comenzado cuando las clínicas dejaron de prestar servicio.
Dificultades para recuperar la documentación
Además de la pérdida económica, varios afectados denuncian problemas para acceder a sus historiales clínicos, indispensables para continuar el tratamiento en otro centro.
Según explican, algunos solo consiguieron recuperar su documentación tras insistir durante días e incluso con la presencia de agentes de la Policía.
Los afectados se organizan para emprender acciones legales
Ante la falta de información por parte de la empresa, los pacientes han creado una plataforma conjunta para coordinarse, compartir documentación y estudiar posibles reclamaciones judiciales.
El objetivo es recopilar contratos, justificantes de pago y documentación médica, además de localizar a más afectados y recibir asesoramiento jurídico para reclamar responsabilidades por el cierre de las clínicas.