Los terremotos registrados en Granada han sorprendido a miles de personas dentro de sus viviendas, en la calle o al volante. El movimiento de este martes, de magnitud 4,8, se suma al registrado durante la madrugada del sábado y a una sucesión de seísmos que mantienen en alerta a la población.
Según el último informe del Instituto Geográfico Nacional, actualizado este martes a las 14.30 horas, desde el 14 de agosto se habían contabilizado 432 movimientos sísmicos en el entorno de Alhendín, Gójar y La Zubia, de los cuales 45 habían sido sentidos por la población.
Ante esta situación, el vicepresidente primero de la Junta de Andalucía y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha difundido un mensaje en la red social X sobre las pautas de autoprotección. Las recomendaciones coinciden con las publicadas por Emergencias 112 Andalucía y el Instituto Geográfico Nacional.
Así ha informado Antonio Sanz Cabello, vicepresidente primero de la Junta de Andalucía, en la plataforma X:
#TerremotoGranada
— Antonio Sanz Cabello (@antoniosanz) August 18, 2026
🚨 Ante un terremoto, salir corriendo a la calle no es la opción más segura.
Los técnicos y expertos nos dicen que las viviendas son seguras. Por eso, lo importante es agacharse, cubrirse y agarrarse, manteniendo la calma y alejándose de ventanas, lámparas y… pic.twitter.com/x9br29NT2q
Qué hacer durante un terremoto si estás dentro de un edificio
La primera recomendación es mantener la calma y evitar desplazamientos innecesarios mientras dura la sacudida. El Instituto Geográfico Nacional resume la actuación en tres pasos: agacharse, cubrirse y agarrarse.
Si hay una mesa resistente cerca, conviene colocarse debajo, proteger la cabeza y el cuello y sujetarse a una de sus patas hasta que termine el movimiento. Cuando no exista esa posibilidad, lo recomendable es resguardarse junto a una pared interior o un elemento estructural firme, lejos de objetos que puedan caer.
Las ventanas, los espejos, las lámparas, las estanterías y los muebles altos pueden provocar lesiones si se rompen o vuelcan. También hay que evitar permanecer junto a balcones, cristaleras y elementos suspendidos.
En espacios concurridos, como centros comerciales, salas de espectáculos o estaciones, la prioridad es proteger la cabeza y evitar dirigirse de forma precipitada hacia las salidas. Las aglomeraciones pueden causar accidentes adicionales.
Si una persona utiliza silla de ruedas, debe situarse en un lugar seguro, accionar los frenos y cubrirse la cabeza con los brazos.
¿Hay que salir corriendo a la calle?
No. Tanto la Junta de Andalucía como el Instituto Geográfico Nacional insisten en que salir corriendo mientras el edificio todavía se mueve puede aumentar el riesgo de sufrir lesiones.
Las fachadas, cornisas, cristales y otros elementos exteriores pueden desprenderse precisamente durante esos segundos. Las escaleras también pueden convertirse en un punto peligroso si se produce una evacuación desordenada.
La regla general es sencilla: si estás dentro, permanece dentro durante la sacudida; si estás fuera, quédate fuera.
Una vez que haya terminado el temblor, se debe valorar la situación. Si el movimiento ha sido intenso, existen daños visibles o las autoridades ordenan evacuar, hay que salir de forma ordenada y utilizar siempre las escaleras.
El ascensor no debe utilizarse, ya que puede quedar bloqueado por un corte eléctrico o resultar afectado por daños en el edificio.
Qué hacer si el terremoto te sorprende en la calle
En el exterior, lo prioritario es alejarse de fachadas, balcones, cornisas, muros, escaparates y cables eléctricos. También conviene evitar situarse junto a árboles, farolas o cualquier elemento que pueda desprenderse o caer.
La recomendación es dirigirse, sin correr, hacia una zona abierta y despejada, como una plaza o un espacio alejado de los edificios.
No se debe entrar en un inmueble para refugiarse mientras dura el terremoto. Tampoco es aconsejable acercarse a edificios dañados para observar lo ocurrido o grabar imágenes, ya que pueden producirse nuevos desprendimientos..
Qué hacer después del terremoto
Cuando termina el temblor, el primer paso es comprobar si hay personas heridas y revisar visualmente el estado del lugar donde nos encontramos.
Si existe una emergencia, como lesiones, incendios, desprendimientos importantes, personas atrapadas o daños que puedan comprometer la seguridad de un edificio, hay que llamar al 112 y explicar con precisión lo ocurrido.
Las personas gravemente heridas no deben moverse, salvo que exista un peligro inmediato, como un incendio o un derrumbe, o que la intervención sea realizada por personal preparado.
También conviene comprobar si hay daños en las conducciones de agua, electricidad o gas. Si se percibe olor a gas, se debe evitar encender luces, manipular interruptores, utilizar mecheros o prender velas.
La iluminación debe realizarse con una linterna. Si es posible hacerlo sin exponerse, pueden cerrarse las llaves de suministro y abandonar el inmueble de forma ordenada.
El Instituto Geográfico Nacional recuerda además que no debe entrarse en edificios dañados hasta que las autoridades o los técnicos competentes determinen que son seguros.
Qué no debes hacer ante un terremoto
Las autoridades destacan varios comportamientos que pueden aumentar el peligro durante y después de un seísmo:
- No salgas corriendo de un edificio mientras continúa la sacudida.
- No utilices ascensores para evacuar.
- No te acerques a ventanas, fachadas, cornisas o cables eléctricos.
- No enciendas velas, cerillas o mecheros si puede existir una fuga de gas.
- No entres en edificios dañados ni atravieses zonas acordonadas.
- No muevas a personas gravemente heridas, salvo peligro inmediato.
- No llames al 112 únicamente para preguntar si se ha producido un terremoto: reserva el teléfono para emergencias reales.
- No difundas rumores o predicciones no verificadas sobre nuevos movimientos.
Para contactar con familiares, puede ser preferible utilizar servicios de mensajería y evitar llamadas innecesarias que contribuyan a saturar las comunicaciones.
Cómo preparar la vivienda ante nuevos movimientos
La prevención también reduce el riesgo de sufrir lesiones si se producen nuevas sacudidas. Emergencias 112 Andalucía aconseja disponer de un botiquín, una linterna, pilas y una radio, además de conocer dónde se encuentran las llaves del agua, el gas y la electricidad.
También resulta recomendable fijar estanterías, armarios, espejos y lámparas, colocar los objetos pesados en las baldas inferiores e identificar previamente los lugares más seguros de la vivienda.
Las familias pueden acordar un punto de encuentro y explicar a los menores cómo protegerse bajo una mesa si se produce un terremoto. En colegios u otros centros educativos, los alumnos deben seguir las instrucciones del profesorado y los planes de autoprotección del edificio.