El jefe de la Guardia Civil en Baleares, Alejandro Hernández, ha salido en defensa de la investigación que terminó con la detención de dos jóvenes activistas señaladas por causar daños en cinco inmobiliarias del municipio mallorquín de Santa Maria.
El responsable del Instituto Armado en las islas, recientemente ascendido a general de brigada, ha subrayado que no se produjo “ningún tipo de desproporción” y que el arresto de las sospechosas, que fueron trasladadas esposadas hasta los juzgados, fue “adecuado”.
Hernández, al ser preguntado este martes por los medios de comunicación, ha destacado la labor de los agentes del Puesto del Pont d'Inca, responsables de una investigación que, “en un tiempo razonable”, permitió esclarecer unos hechos relacionados con presuntos delitos de daños, contra el patrimonio y pertenencia a organización criminal.
“Fueron algo más que pintadas, se rompieron cristales con un martillo y se estropearon con pegamentos las cerraduras de los cinco edificios. Hay un daño agravado en estas actuaciones”, ha manifestado durante el acto de presentación de los nuevos agentes destinados a Baleares.
Ante la polémica social generada, el jefe de la Guardia Civil ha rechazado que los agentes se dediquen a “perseguir activistas” o que entren “en el debate político”. “Nosotros lo que hacemos son investigaciones policiales sobre denuncias de hechos penales, no hacemos otra cosa. La polémica, a la Guardia Civil, realmente no le afecta”, ha recalcado.
Hernández ha asegurado que la Guardia Civil continuará investigando “todos los hechos delictivos” de los que tenga noticia y actuará conforme “con los resultados que conlleven”. “Nosotros no somos los responsables, los responsables son los autores de los hechos delictivos”, ha reiterado.
Según ha defendido, la respuesta policial fue “absolutamente” proporcional a los hechos denunciados y las activistas fueron puestas a disposición judicial pocas horas después de su detención, de forma que “en ningún caso estuvieron en los calabozos”.
El general no aprecia “excepcionalidad” en esta causa y ha atribuido la controversia al carácter más “mediático” del asunto, a diferencia de otros procedimientos en los que “no hay un fondo donde hay una discrepancia posicional entre grupos políticos o de la sociedad”.
“En este caso yo no veo ningún tipo de desproporción, la considero adecuada. Lo que se hizo, simplemente, fue hacer un registro para intervenir aquellas prendas que habían sido utilizadas durante los actos de daños, asegurar esas pruebas yendo al domicilio de las dos personas detenidas”, ha explicado.
Respecto a la inclusión del delito de pertenencia a organización criminal, otro de los puntos que ha suscitado críticas, el jefe de la Guardia Civil ha defendido que se han limitado a aplicar el Código Penal, que recoge este ilícito cuando intervienen “más de dos personas concertadas”. “Encaja a la perfección”, ha concluido.
Investigación por las pintadas antisemitas
Hernández ha confirmado que la Guardia Civil ha asumido la investigación sobre las pintadas antisemitas aparecidas en dos viviendas vinculadas a familiares de las activistas arrestadas.
El entorno de las jóvenes presentó una denuncia ante la Policía Local de Santa Maria, que ha remitido las diligencias a la Comandancia de la Guardia Civil en Baleares.
El general de brigada ha indicado que a partir de ahora se desarrollarán las pesquisas necesarias para intentar esclarecer lo sucedido e identificar a los autores.
“No sé donde acabará la investigación. Lógicamente, cada investigación lleva unos derroteros distintos y tiene sus tiempos”, ha apuntado.