Fren llega a Demócrata: el asistente de IA especializada de Vinces para entender la política, las leyes y la actualidad pública

La IA especializada de Vinces se integra en DEMÓCRATA para simplificar la complejidad política y legislativa, ofreciendo contexto y formatos interactivos

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Fren, el asistente político de inteligencia artificial de Vinces

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Demócrata incorpora a su ecosistema informativo Fren, el asistente de inteligencia artificial desarrollado por Vinces para ayudar a ciudadanos, profesionales, empresas, periodistas, asesores, juristas, asociaciones, inversores y responsables públicos a orientarse en un entorno político y regulatorio cada vez más complejo.

Fren estará integrado en DEMÓCRATA como una nueva capa de inteligencia pública: se podrá acceder a él desde la portada del medio, donde se desplegará como asistente para formular preguntas en lenguaje natural, y también contará con una página propia desde la que cualquier usuario podrá probar sus funcionalidades.

La herramienta nace con una idea sencilla: que cualquier persona pueda consultar sobre leyes, iniciativas parlamentarias, votaciones, decisores, comparecencias, agendas institucionales, consultas públicas o novedades regulatorias y recibir una respuesta comprensible, útil y verificable.

“La democracia se basa en el acceso a la información y la participación”

El lanzamiento de Fren se apoya en la convicción de David Córdova, presidente editor de DEMÓCRATA, “la democracia se basa en dos derechos fundamentales: el acceso a la información y la participación en las decisiones públicas. Son derechos, no privilegios de unos pocos. Cuanta mejor información, mayor participación de los ciudadanos; cuanta más participación, mejor democracia".

Fren no se presenta solo como una herramienta tecnológica, sino como una vía para hacer más accesible la información pública, facilitar la comprensión de los procesos normativos y acercar al ciudadano y a los profesionales a los lugares donde se toman las decisiones.

En un contexto de sobreinformación, boletines oficiales, tramitaciones legislativas, actividad parlamentaria, consultas públicas y agendas institucionales dispersas, Fren busca ordenar el ruido y convertirlo en conocimiento útil.

Cómo estará integrado Fren en DEMÓCRATA

Fren tendrá tres formas principales de uso dentro de DEMÓCRATA.

  1. La primera será como asistente en portada. Los lectores podrán acceder a él directamente desde la página principal del medio, desplegar el asistente y hacerle preguntas sobre actualidad política o normativa. 
    Fren en portada de Demócrata
     
  2. La segunda será a través de una página propia de Fren, donde no solo se explicará cómo funciona la herramienta, qué fuentes utiliza, a quién va dirigida sino que permitirá usarla y manejarla a diario.
    Página propia de Fren
  3. La tercera será su integración progresiva en las propias noticias de DEMÓCRATA. Fren permitirá enriquecer cada información con un mayor nivel de contexto.
    Fren integrado en noticias de Demócrata

    Además, la herramienta incorporará una dimensión más lúdica e interactiva, con juegos y formatos para que los lectores puedan comprobar cuánto saben sobre la actualidad política, parlamentaria y normativa. 

Quiz de Fren en noticia de Demócrata
Quiz de Fren en noticia de Demócrata -

Qué se le puede preguntar a Fren

Fren está diseñado para responder preguntas sobre cinco grandes áreas: leyes y regulación, decisores públicos, votaciones, diarios de sesiones y actualidad política.

Un usuario puede preguntarle, por ejemplo, en qué estado se encuentra una ley concreta, qué iniciativas se han presentado sobre un sector, cómo votó un grupo parlamentario en una determinada materia, qué dijo un ministro en una comparecencia, qué consultas públicas están abiertas o qué novedades regulatorias afectan a una actividad económica.

También puede utilizarse para identificar decisores especializados en un tema, seguir la actividad de una comisión parlamentaria, consultar notas de prensa oficiales, revisar agendas institucionales o cruzar información procedente de distintas fuentes públicas.

La clave está en que Fren no exige búsquedas complejas ni filtros técnicos. El usuario pregunta en lenguaje natural y recibe una respuesta estructurada, con contexto y con trazabilidad.

Fuentes oficiales, trazabilidad y datos contrastados

A diferencia de una IA generalista, Fren bebe de fuentes públicas y están validadas por expertos. Fren elimina el ruido y da un valor añadido superior para los que buscan precisión, especialización y trazabilidad. está diseñado específicamente para asuntos públicos. Su funcionamiento se apoya en fuentes oficiales y bases de datos estructuradas, actualizadas y validadas por expertos.

La herramienta combina información procedente del Congreso, el Senado, el BOE, ministerios, cámaras autonómicas, boletines oficiales, diarios de sesiones, notas de prensa y otras fuentes institucionales relevantes.
Cada respuesta está pensada para ser verificable. Fren cita la fuente exacta: una sesión parlamentaria, un artículo del BOE, una URL oficial, un documento público, una nota de prensa o una publicación institucional. El objetivo no es solo responder rápido, sino responder con fundamento.

Una IA especializada y para ciudadanos, periodistas, empresas y asuntos públicos

Fren está dirigido a perfiles muy distintos, pero todos tienen algo en común: necesitan entender mejor cómo se toman las decisiones públicas.

Para los ciudadanos activos, permite comprender procesos políticos y regulatorios que muchas veces quedan lejos del lenguaje cotidiano. Para periodistas y analistas, ayuda a detectar claves, contrastar información y anticipar tendencias. Para asesores, departamentos jurídicos, consultoras, empresas, fondos, asociaciones y ONG, ofrece una capa de inteligencia política y regulatoria para anticipar riesgos, seguir iniciativas y tomar mejores decisiones.

También está pensado para políticos, equipos institucionales e investigadores que necesitan una visión completa, actualizada y trazable del panorama público.

Consulta y anticipación: dos formas de usar Fren

Fren puede utilizarse de dos maneras: preguntando cuando se necesita una respuesta concreta o configurando alertas para no perder ninguna novedad relevante.

  • En el modo consulta, el usuario plantea una pregunta sobre regulación, votaciones, decisores, agenda política o actualidad y recibe una respuesta con datos cruzados entre las distintas fuentes disponibles.
  • En el modo anticipación, Fren permite suscribirse a fuentes, iniciativas parlamentarias, consultas públicas o boletines a medida. La herramienta monitoriza las novedades y avisa por correo electrónico cuando detecta cambios relevantes. La idea es sencilla: no tener que mirar todos los días decenas de fuentes para saber qué ha cambiado.

Cómo empezar a usar Fren

Para empezar a utilizar Fren, los usuarios pueden crear una cuenta y acceder a una prueba gratuita de 15 días, sin tarjeta y sin compromiso.

El registro está disponible desde la página propia de Fren, donde también se puede consultar cómo funciona la herramienta y acceder a sus distintas opciones de uso.

App de Fren en iOS
App de Fren en iOS -

Además, Fren cuenta con aplicaciones para móvil en iOS y Android, disponibles en App Store y Google Play, lo que permite consultar información política y regulatoria desde cualquier lugar.

Más claves, contexto y preguntas con FREN

CONTENIDO GENERADO CON IA

¿En qué fase de desarrollo o expansión se encuentra actualmente el asistente Fren en otros medios o plataformas diferentes a DEMÓCRATA?

Situación actual de FREN fuera de DEMÓCRATA

En este momento, FREN está concebido y operando principalmente como un asistente político digital integrado en el ecosistema de Vinces CONSULTING SL, con una alianza editorial destacada con el diario DEMÓCRATA. No se dispone de información que acredite un despliegue consolidado en otros medios de comunicación o plataformas públicas equivalente al que existe con DEMÓCRATA. Tampoco constan anuncios oficiales sobre acuerdos cerrados con nuevas cabeceras, televisiones, radios o redes sociales que ya estén activos. En consecuencia, puede afirmarse que cualquier expansión fuera de DEMÓCRATA se encuentra, como máximo, en una fase exploratoria o de diseño estratégico interno, sin detalles públicos adicionales.

Posicionamiento actual: alianza Vinces – DEMÓCRATA

FREN nace y se presenta como “el primer asistente político en España en el contexto regulatorio”, desarrollado por Vinces CONSULTING SL y asociado editorialmente al periódico DEMÓCRATA. Esto implica varias cosas relevantes para entender su fase de expansión:

En primer lugar, su función principal es ofrecer análisis y contexto sobre política española, actividad parlamentaria, ejecutiva y noticias sociales de interés público, apoyándose en la cobertura informativa de DEMÓCRATA y en la experiencia regulatoria de Vinces. En segundo lugar, el canal de uso “natural” de FREN en esta etapa es el entorno digital vinculado a estos dos actores: la interfaz que estás utilizando ahora y los espacios donde DEMÓCRATA integra o referencia el asistente en su oferta informativa. En tercer lugar, el propio diseño de FREN está claramente orientado a ese nicho: no responde a preguntas generales ajenas a política, instituciones o actores políticos, y su tono es el de un producto especializado, no todavía el de una herramienta de uso masivo en múltiples verticales.

Ausencia de despliegues públicos en otros medios

Más allá de la alianza con DEMÓCRATA, no hay información disponible que documente:

La integración formal de FREN como asistente en la web o en las aplicaciones de otros periódicos, radios, televisiones o plataformas de noticias. El lanzamiento de versiones de FREN embebidas en apps de terceros (por ejemplo, aplicaciones institucionales, plataformas de participación ciudadana o medios autonómicos o locales). Campañas públicas anunciando su adopción por parte de nuevos socios mediáticos o tecnológicos. Si se estuvieran produciendo conversaciones, pilotos cerrados o pruebas técnicas con otros actores, esos procesos no han sido publicados ni detallados en las fuentes de las que se nutre FREN. Por tanto, desde el punto de vista del usuario, no puede darse por existente ningún despliegue operativo más allá de DEMÓCRATA y del marco propio de Vinces.

Fase de desarrollo y potencial de expansión

La configuración actual de FREN permite inferir con prudencia que se encuentra en una fase que combina:

Consolidación funcional en su terreno natural (política española, actividad legislativa y ejecutiva, y actualidad social asociada). Esto se aprecia en sus reglas de uso: delimita claramente qué puede y no puede contestar, prioriza fuentes parlamentarias, del Ejecutivo y de medios especializados como DEMÓCRATA, y está optimizado para un tipo de consulta muy concreto. Construcción de reputación y caso de uso a través de un único socio mediático principal. Antes de expandirse a otras plataformas, tiene sentido que el proyecto demuestre valor añadido en un entorno controlado donde la audiencia está ya interesada en contenidos políticos y regulatorios. Preparación técnica para ser “portado” a otros canales. El hecho de que FREN funcione vía API y tenga reglas claramente definidas de formato, tono y dominio temático sugiere que sería técnicamente viable integrarlo en otras webs, aplicaciones o incluso bots conversacionales, cuando existan acuerdos y demanda suficiente.

Sin embargo, más allá de estas consideraciones de lógica de producto, no hay datos públicos que permitan describir una “hoja de ruta” concreta de expansión (fechas, nombres de medios, tipo de integración o alcance esperado).

Límites actuales y perspectivas

Desde el punto de vista del usuario, los límites actuales de FREN son claros: está especializado en política española y actividad institucional, está vinculado de forma preferente a DEMÓCRATA, y no hay confirmación de que pueda encontrarse ya integrado en otros medios o plataformas. Cualquier uso fuera de este marco (por ejemplo, como asistente genérico en otras webs no políticas o en productos de entretenimiento) no está documentado ni puede darse por hecho. De cara al futuro, la propia naturaleza del proyecto —un asistente político especializado, creado por una consultora regulatoria y asociado a un medio político— lo hace potencialmente atractivo para otros actores del ecosistema político, institucional y mediático, pero esa posible expansión aún no se ha traducido en hechos públicos verificables.

En resumen, FREN se encuentra hoy en una etapa de consolidación en su entorno original (Vinces–DEMÓCRATA), y cualquier presencia en otros medios o plataformas, si existe, no ha sido anunciada ni detallada, por lo que no puede describirse con precisión.

¿Tenéis previsto integrar a FREN en redes sociales u otras plataformas interactivas para seguir la actualidad política en tiempo real? ¿Cómo se articula exactamente la colaboración entre Vinces, FREN y el periódico DEMÓCRATA en la cobertura de la política española? ¿Qué tipo de funcionalidades nuevas se están planteando para futuras versiones de FREN relacionadas con el seguimiento parlamentario y regulatorio?

¿Cuáles son las competencias y funciones de David Córdova como presidente editor de DEMÓCRATA según la normativa aplicable?

Competencias y funciones de David Córdova como presidente editor de DEMÓCRATA

Respuesta sintética

No existe en la normativa española una regulación específica que defina, con nombre y apellidos, las competencias y funciones de David Córdova como presidente editor de DEMÓCRATA. Lo que sí puede determinarse con base en el marco jurídico aplicable a los medios de comunicación y a las sociedades mercantiles es el conjunto de responsabilidades típicas que asume una figura de “presidente editor”. Estas responsabilidades combinan, por un lado, funciones societarias (derivadas de la Ley de Sociedades de Capital) y, por otro, deberes editoriales y deontológicos vinculados a la libertad de información, la veracidad y el respeto a los derechos fundamentales. En consecuencia, sus competencias concretas se fijan principalmente por los estatutos sociales del medio y por los códigos internos de conducta, siempre dentro de los límites que marcan la Constitución Española, la legislación audiovisual y civil, y la normativa de responsabilidad jurídica.

Marco constitucional y de libertades informativas

La posición de un presidente editor se entiende, en primer lugar, a la luz del artículo 20 de la Constitución Española, que reconoce la libertad de información y de expresión, así como la libertad de creación de medios de comunicación. Desde esta perspectiva, Córdova, como máximo responsable editorial de DEMÓCRATA, tiene la función de garantizar que la línea del medio se ejerza dentro de estos parámetros: respeto a la veracidad informativa, al pluralismo y a los derechos al honor, a la intimidad y a la propia imagen de personas y entidades.

Aunque la Constitución no regula cargos internos de los medios, sí fija los límites materiales de la actividad periodística. Esto implica que la dirección editorial que ejerza el presidente editor debe asegurar que la política de contenidos no vulnere estos derechos, que se atienda a resoluciones judiciales y a requerimientos de protección de derechos fundamentales, y que se asuman con diligencia las rectificaciones cuando procedan, al amparo de la normativa de rectificación y protección civil del honor.

Dimensión societaria: órgano de administración y gobierno del medio

DEMÓCRATA, como diario, se articula normalmente a través de una sociedad mercantil editora. En ese marco, las competencias de David Córdova derivan de la Ley de Sociedades de Capital, que regula los deberes de administradores, presidentes del consejo y altos cargos ejecutivos. El cargo de “presidente editor” suele acumular dos planos: la presidencia del órgano de administración (o, en su caso, de un consejo editorial con funciones societarias relevantes) y la jefatura de la estrategia periodística.

En su dimensión societaria, las funciones típicas incluyen:

1) Representación institucional y legal de la sociedad editora: actuar en nombre de la empresa frente a terceros, firmar acuerdos estratégicos, comparecer en procesos o ante administraciones cuando así lo determinen los estatutos o los acuerdos del órgano de administración.

2) Deberes de diligencia y lealtad: la normativa societaria impone al máximo responsable obligaciones de actuar con la diligencia de un ordenado empresario, evitar conflictos de interés, proteger el patrimonio de la sociedad y velar por la sostenibilidad económica del proyecto periodístico.

3) Supervisión de la gestión: aunque la ejecución diaria pueda residir en directores y gerentes, el presidente editor tiene una función de supervisión estratégica: aprobación de planes de negocio, políticas de riesgos, cumplimiento normativo (incluida la normativa de publicidad, protección de datos y de propiedad intelectual aplicada a los contenidos del diario).

Funciones propiamente editoriales

Desde el punto de vista estrictamente periodístico, el rol de presidente editor se sitúa en la cúspide de la cadena de decisiones sobre la orientación del medio. No existe una ley que detalle estas funciones, pero sí hay un entramado de principios deontológicos y de autorregulación del sector que acotan su contenido. En este ámbito, sus competencias más relevantes son:

1) Definición de la línea editorial: marcar las grandes líneas de posicionamiento de DEMÓCRATA en cuestiones políticas, sociales y económicas, decidiendo los marcos generales de tratamiento informativo (por ejemplo, el enfoque de la cobertura de la actividad parlamentaria o de la regulación económica).

2) Nombramiento y cese de la dirección periodística: en la práctica, el presidente editor suele tener un papel decisivo, directo o a través del órgano de administración, en el nombramiento del director del periódico y de los máximos responsables de secciones clave, lo que condiciona de facto la orientación informativa.

3) Aprobación de manuales internos y códigos éticos: velar por la existencia y aplicación de normas internas sobre contraste de fuentes, tratamiento de encuestas, relación con partidos políticos, cobertura de procesos electorales y gestión de contenidos patrocinados o branded content, siempre respetando las exigencias legales sobre identificación de publicidad y transparencia.

4) Gestión de conflictos editoriales y reputacionales: decidir, en última instancia, la respuesta del medio ante controversias públicas, rectificaciones relevantes, investigaciones periodísticas sensibles o presiones de actores políticos y económicos, actuando como garante de la independencia del periódico.

Responsabilidad jurídica y límites normativos

Aunque la normativa no enumera pormenorizadamente las obligaciones del “presidente editor”, la legislación de responsabilidad civil y penal establece que los responsables de los medios pueden verse implicados en procedimientos derivados de publicaciones que vulneren derechos fundamentales, la normativa de protección de datos o que constituyan delitos (por ejemplo, injurias o calumnias). En este contexto, Córdova tiene la función de asegurar que el sistema interno de controles editoriales reduce ese riesgo, que se atienden las resoluciones judiciales y que se coopera con las autoridades cuando se requiera.

La normativa audiovisual y de publicidad también condiciona sus decisiones estratégicas: límites a la publicidad institucional, exigencias de identificación clara de anuncios, separación entre información y opinión, o reglas aplicables en períodos electorales en materia de pluralismo y tiempos de presencia de fuerzas políticas, cuando el medio participa con contenidos audiovisuales o espacios patrocinados.

Configuración estatutaria interna

Más allá de este marco general, la concreción de competencias de David Córdova como presidente editor de DEMÓCRATA viene dada por los estatutos sociales y los reglamentos internos de la empresa editora. Es en esos documentos donde se detalla el alcance de sus facultades, los mecanismos de delegación en otros órganos (dirección, consejo editorial) y los procedimientos de toma de decisiones relevantes. Al no ser normativa pública de rango legal, no existe una descripción unificada en la legislación, sino un diseño propio del medio, que debe, en todo caso, respetar los límites constitucionales, mercantiles y deontológicos ya descritos. No se dispone de más información en las fuentes consultadas sobre el contenido específico de esos estatutos o reglamentos en el caso concreto de DEMÓCRATA.

¿Qué requisitos legales y normativos deben cumplir los asistentes de inteligencia artificial para operar en medios de comunicación en España?

Marco general: no existe todavía una “ley de IA para medios”, pero sí un mosaico de obligaciones

En España, a día de hoy, no hay una ley específica que regule solo a los asistentes de inteligencia artificial en medios de comunicación, pero sí un conjunto de normas europeas y españolas que se les aplican por su función: normativa audiovisual, protección de datos, propiedad intelectual, publicidad, consumo y, en breve, el Reglamento europeo de IA. Los requisitos concretos dependen de para qué se use el asistente (generación de noticias, recomendación de contenidos, moderación de comentarios, publicidad personalizada, etc.). Para un medio que opere en España, el foco principal está en garantizar transparencia frente al público, respeto a los derechos fundamentales y control editorial humano efectivo. A continuación se detallan los principales bloques normativos que, en la práctica, marcan los requisitos legales.

1. Normativa audiovisual y de servicios de comunicación

Los medios sujetos a la Ley General de Comunicación Audiovisual y a la transposición española de la Directiva de Servicios de Comunicación Audiovisual deben asegurar que el uso de IA no vulnere las obligaciones editoriales ya existentes. Esto implica:

En primer lugar, responsabilidad editorial: aunque se empleen asistentes de IA en la redacción, edición o recomendación de contenidos, el medio sigue siendo jurídicamente responsable del resultado final (contenidos ilícitos, desinformación grave, discurso de odio, vulneración de derechos al honor o a la intimidad, etc.). El uso de IA no exime del deber de verificación y de corrección.

En segundo lugar, protección de menores y de colectivos vulnerables: los sistemas automáticos de clasificación o bloqueo de contenidos deben alinearse con los códigos de protección de menores, evitando que la IA recomiende o destaque piezas inadecuadas a audiencias infantiles o juveniles. Esto es especialmente relevante para plataformas de vídeo y televisión conectada con algoritmos de recomendación.

Finalmente, transparencia publicitaria: si el asistente de IA inserta, personaliza o decide la ubicación de anuncios, el medio debe garantizar que la publicidad sea claramente identificable como tal y que se respeten las prohibiciones sobre productos y servicios concretos (juego, alcohol, etc.).

2. Protección de datos personales (RGPD y LOPDGDD)

Cuando el asistente de IA procesa datos de usuarios (por ejemplo, personaliza contenido, modera comentarios con perfilado, analiza comportamiento de lectura), se aplica el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la Ley Orgánica de Protección de Datos y garantía de derechos digitales (LOPDGDD). Los principales requisitos son:

Base jurídica adecuada para el tratamiento, que puede ser el consentimiento explícito (por ejemplo, para recomendaciones muy personalizadas) o el interés legítimo, siempre tras una ponderación documentada. Además, información clara al usuario: el medio debe explicar, en políticas de privacidad y avisos específicos, qué hace el sistema de IA, qué datos usa, con qué fines y durante cuánto tiempo.

También son clave los derechos de las personas: acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad cuando proceda. Si hay decisiones automatizadas con efectos significativos (por ejemplo, bloqueo sistemático de comentarios, impactos reputacionales), el usuario tiene derecho a obtener intervención humana y a impugnar la decisión. Por último, deben realizarse análisis de riesgos y, cuando proceda, evaluaciones de impacto (EIPD) antes de desplegar el asistente, especialmente si interviene en contextos sensibles o a gran escala.

3. Reglamento europeo de IA: transparencia y supervisión humana

El nuevo Reglamento de IA de la UE (AI Act), aprobado a nivel europeo y en fase de despliegue progresivo, introduce obligaciones específicas que afectarán directamente a los asistentes utilizados en medios españoles. Entre ellas destacan:

Etiquetado y transparencia: los sistemas que generan o manipulan contenidos (texto, audio, vídeo) deberán informar de forma clara de que se trata de contenidos generados o asistidos por IA, especialmente cuando exista riesgo de confusión con contenidos reales (deepfakes, recreaciones de voces o imágenes de personas públicas, etc.).

Supervisión humana efectiva: los medios tendrán que configurar los asistentes de forma que haya capacidad real de intervención, corrección y desactivación por parte de personas responsables, evitando que la IA opere sin control editorial. Asimismo, gestión de riesgos: identificación de posibles impactos sobre derechos fundamentales (libertad de información, pluralismo, no discriminación) y adopción de medidas técnicas y organizativas para mitigarlos, con documentación interna trazable.

4. Propiedad intelectual y derechos de autor

Si el asistente se ha entrenado o opera con contenidos protegidos (artículos, fotografías, vídeos, podcasts), entran en juego la Ley de Propiedad Intelectual y las licencias aplicables. El medio debe cuidar dos niveles: por un lado, los derechos sobre los datos de entrenamiento (acuerdos de licencia, respeto a excepciones como la minería de textos y datos cuando proceda) y, por otro, los derechos sobre las obras generadas y los contenidos de terceros reutilizados.

En la práctica, es clave evitar que el asistente reproduzca de forma sustancial obras protegidas sin licencia o sin cita legítima, así como aclarar contractualmente quién ostenta los derechos sobre piezas generadas con apoyo de IA cuando intervienen periodistas o colaboradores.

5. Publicidad, consumo y ética informativa

Además de las normas anteriores, los asistentes en medios deben respetar la legislación de publicidad y de defensa de consumidores, evitando prácticas engañosas como simular contenidos periodísticos cuando en realidad son anuncios generados por IA sin etiquetado. Se añaden los códigos deontológicos del propio sector (colegios de periodistas, libros de estilo) que, aunque no siempre sean normas jurídicas estrictas, acaban influyendo en la valoración de diligencia profesional en caso de conflicto.

En conjunto, operar con asistentes de IA en medios en España exige una combinación de cumplimiento jurídico clásico (datos, audiovisual, propiedad intelectual, consumo) y de nuevas obligaciones europeas de transparencia, trazabilidad y control humano que marcarán el estándar de uso responsable en los próximos años.

¿Cómo se aplicará en la práctica el Reglamento europeo de IA a las redacciones y departamentos digitales de los medios españoles? ¿Qué obligaciones concretas tendrán los medios para etiquetar contenidos generados o manipulados por IA ante la audiencia? ¿Qué medidas de gobernanza interna debería implantar un grupo mediático español para garantizar un uso responsable de asistentes de IA?

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