La selección de Colombia vivió este jueves un acto institucional de despedida antes de su participación en el Mundial de 2026 marcado por la presencia del presidente Gustavo Petro y su hija Antonella, en un evento sin acceso a la prensa y que ha terminado generando polémica en redes sociales.
Según recoge la agencia EFE, durante el encuentro —en el que los jugadores recibieron un sombrero vueltiao de manos del presidente— el ambiente fue descrito como tenso, con varios futbolistas mostrando gestos de incomodidad y poca expresividad.
El foco de la controversia se situó en un momento concreto entre el capitán de la selección, James Rodríguez, y Antonella, hija del presidente. En ese instante, la joven le habría solicitado una fotografía al futbolista, a lo que este, según las imágenes difundidas, no respondió y continuó saludando al resto de asistentes.
Ese gesto ha sido interpretado por parte de la opinión pública como una falta de cortesía, desatando críticas y debate en redes sociales, especialmente en la plataforma X, donde el episodio ha generado tendencia en Colombia.
Durante el acto, el seleccionador Néstor Lorenzo entregó a Petro una camiseta firmada por los jugadores y un balón conmemorativo, mientras que el ambiente general estuvo marcado por la formalidad institucional y cierta frialdad en la interacción entre jugadores y autoridades.
En paralelo, la selección posó posteriormente en una imagen más relajada en el avión rumbo a San Diego, donde disputará su último amistoso antes del Mundial, una estampa que contrasta con lo ocurrido durante la despedida oficial.
Por su parte, el presidente Petro compartió imágenes del evento en redes sociales, destacando los momentos de entrega de regalos y convivencia con la plantilla.