En esta temporada navideña, Madrid se viste de gala con cerca de treinta belenes esparcidos por la ciudad. Estas representaciones detalladas, que incluyen figuras como pastores, campesinos y los Reyes Magos, forman parte de una tradición que se remonta al reinado de Carlos III. Sin embargo, a pesar de la popularidad de los belenes en otras ciudades españolas como Málaga y Alicante, donde existen espacios permanentes, el Ayuntamiento de Madrid aún no ha decidido crear un lugar fijo para estas obras.
El Belén del Ayuntamiento de Madrid, ubicado en el Patio de Operaciones de CentroCentro, abrió sus puertas recientemente y estará disponible hasta el 4 de enero. Los visitantes pueden acceder gratuitamente, reservando su entrada con un pequeño coste de gestión de 50 céntimos en las webs www.navidadmadrid.com y www.centrocentro.org. Este montaje, obra del artesano José Luis Mayo, presenta 200 figuras y estructuras narrativas basadas en los evangelios y algunos textos apócrifos.
Otras instalaciones destacadas incluyen el montaje de la Comunidad de Madrid en la Real Casa de Correos y el belén napolitano en el Museo de Historia de Madrid, además de una exposición internacional en el Museo de San Isidro, con piezas de la colección Basanta-Martín, reconocida mundialmente.
En cuanto a la posibilidad de un espacio permanente para los belenes en Madrid, la propuesta ha surgido nuevamente en el Pleno del Ayuntamiento, destacando la importancia cultural del belenismo, declarado patrimonio cultural y material de España desde 2020. Además, la candidatura del belenismo para ser reconocido por la UNESCO está en proceso y se resolverá en 2026.
La concejala de Cultura, Marta Rivera de la Cruz, y otros políticos han expresado sus reservas sobre la creación de un museo del belén, argumentando que las tradiciones deben vivirse en las calles y barrios de Madrid, manteniendo su autenticidad y evitando convertirse en un ‘Frankenstein cultural’.
