Un niño de 2 años ha fallecido este martes en Almazán (Soria) tras sufrir un ahogamiento en una piscina hinchable situada en una parcela de la localidad, según informan varios medios locales citando fuentes oficiales.
De acuerdo con esas informaciones, el menor se encontraba junto a otros niños cuando se produjo el accidente. Tras recibirse el aviso, se movilizaron diversos recursos de emergencia, entre ellos un helicóptero medicalizado del Servicio de Emergencias Sanitarias de Castilla y León (Sacyl). Los equipos sanitarios intentaron reanimar al niño, aunque finalmente no pudieron salvarle la vida. Las circunstancias exactas de lo ocurrido están siendo investigadas.
Los niños pequeños, especialmente vulnerables
La Asociación Española de Pediatría recuerda que los menores de corta edad son especialmente vulnerables a los ahogamientos y advierte de que estos accidentes pueden producirse incluso en cantidades muy reducidas de agua. La entidad señala que un niño pequeño puede ahogarse en menos de seis centímetros de profundidad, por lo que el riesgo no se limita a piscinas de gran tamaño o espacios acuáticos abiertos.
Los especialistas explican que los ahogamientos infantiles se concentran especialmente durante los meses de verano y que una parte importante de los casos se produce en entornos domésticos. Además de piscinas, los pediatras recuerdan que estos accidentes pueden ocurrir en bañeras, cubos, fuentes, acequias o recipientes que contienen agua.
La asociación subraya también que la supervisión constante por parte de un adulto es una de las principales medidas de prevención. Entre sus recomendaciones figura no dejar a niños pequeños al cuidado de otros menores cuando se encuentran en el agua y mantener siempre una vigilancia directa, incluso aunque utilicen elementos de flotación o hayan recibido clases de natación.
Según la Asociación Española de Pediatría, los ahogamientos continúan siendo una de las principales causas de muerte accidental en la infancia. La organización insiste además en la importancia de conocer técnicas básicas de reanimación cardiopulmonar y de contactar con los servicios de emergencia ante cualquier incidente relacionado con el agua.