El Comité Permanente de Plantas, Animales, Alimentación y Piensos de la Unión Europea ha aprobado este viernes por unanimidad la propuesta española de redefinir las zonas afectadas por la peste porcina africana (PPA), una medida que permitirá autorizar determinados movimientos en las explotaciones porcinas, según ha comunicado el Ministerio de Agricultura.
A partir de esta nueva delimitación, el Departamento que encabeza Luis Planas pondrá en marcha un programa específico para que las granjas incluidas en dichas áreas puedan realizar traslados de animales y productos, siempre condicionados al cumplimiento estricto de una serie de requisitos y controles sanitarios.
El esquema validado por la UE establece dos áreas diferenciadas: una primera zona de vigilancia, donde no se han registrado casos, y una segunda zona que abarca el territorio en el que sí se han detectado focos de la enfermedad. Cada una contará con sus propias obligaciones y medidas de bioseguridad.
Esta reorganización sustituye al dispositivo inicial fijado tras la detección del primer caso a finales de noviembre en Cerdanyola del Vallès (Barcelona), que definía un área de alto riesgo en un radio de seis kilómetros y otra de menor riesgo de 20 kilómetros, ambas perimetradas y valladas, donde se han venido realizando tareas intensivas de control y seguimiento.
La nueva zonificación abandona el diseño circular y pasa a basarse en unidades administrativas, fundamentalmente municipios, con un contorno más irregular y adaptado tanto a los términos municipales como a la orografía y otros accidentes geográficos, aunque en su parte más estrecha mantiene una amplitud de 20 kilómetros.
La situación de la PPA en España ha sido uno de los puntos principales de la reunión de la sectorial del porcino, presidida por la secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria, Ana Rodríguez. En este foro se ha detallado el dispositivo de vigilancia en la zona infectada, centrado en el control de la fauna silvestre, la instalación de vallados y otras barreras físicas, así como en las actuaciones dirigidas a disminuir las poblaciones de jabalíes.
Hasta la fecha se han confirmado 31 focos, con un total de 162 jabalíes muertos repartidos en siete municipios: Cerdanyola del Vallès, Sant Cugat del Vallès, Sant Quirze del Vallès, Terrassa, Rubí, Molins de Rei y Sant Feliu de Llobregat. Todos ellos se sitúan dentro del perímetro de 20 kilómetros en torno al foco inicial, que permanece vallado de forma perimetral.
Las autoridades subrayan que, por el momento, todos los positivos se han limitado a fauna silvestre y no se ha visto afectada ninguna explotación porcina doméstica de la zona.
Impacto de la PPA en los precios del porcino
En la reunión también se ha analizado la evolución del mercado porcino. La producción nacional, que ha crecido de forma muy notable en los últimos años, alcanzó en 2025 los 5,3 millones de toneladas, con 56,3 millones de animales sacrificados, según los datos provisionales manejados por el Ministerio.
En cuanto a las cotizaciones, tras la notificación del brote de PPA en fauna silvestre el pasado mes de noviembre, en la semana cinco de este año el precio de las canales de clase E se situó en 1,285 euro/kg, lo que supone un descenso del 32,94% respecto a la misma semana del ejercicio anterior y se coloca asimismo por debajo de la media de los últimos cinco años, con una caída acumulada del 26,13%.
Debate sobre la Norma de Calidad del ibérico
Asimismo, el encuentro ha servido para abordar cuestiones relativas al sector del ibérico, entre ellas la posible revisión de la Norma de Calidad. En la reunión anterior, celebrada en octubre, las organizaciones del sector plantearon introducir ajustes puntuales en el texto, siempre a partir del consenso entre todas las partes interesadas.
El Ministerio de Agricultura considera que esta norma ha sido "fundamental" para la recuperación de la cabaña porcina ibérica y, en particular, del cerdo puro de bellota y que ha reforzado de manera significativa la trazabilidad y la diferenciación de los productos en función de su raza y alimentación y ha consolidado los productos con precinto negro como la referencia máxima de calidad dentro del sector.
Transcurridos varios años desde su aprobación, se ha convenido abrir un periodo de reflexión sobre la norma. Agricultura reitera su apuesta por la calidad, la transparencia y la información al consumidor, y destaca la relevancia de seguir poniendo en valor las singularidades del cerdo ibérico puro de bellota sin quebrar el acuerdo alcanzado en torno a la actual regulación.
En esta línea, el Ministerio mantendrá su labor de acompañamiento al sector para que los productos ibéricos, en especial los de bellota, continúen siendo uno de los símbolos más reconocibles y valorados de la gastronomía española, impulsando los debates y ajustes que se consideren necesarios en el marco de la Norma de Calidad y "sin dejar atrás a nadie".