Los ganaderos gallegos han comenzado abril con un fuerte recorte en el valor de su producto. Con la entrada en vigor de los nuevos contratos, los productores solo han cobrado 46,1 céntimos por litro de leche, lo que supone una rebaja de seis céntimos respecto a los 52,40 céntimos que recibían en marzo. Unións Agrarias calcula que este tijeretazo implica una merma de 17 millones de euros para el sector en comparación con la facturación del mes anterior.
De acuerdo con los últimos datos difundidos por el Ministerio de Agricultura, este ajuste del 12% en el precio incrementa la distancia con la media estatal, situada en 48,9 céntimos por litro. La diferencia roza ya los tres céntimos, cuando en marzo apenas alcanzaba un céntimo.
Si la comparación se realiza entre Galicia y el resto de comunidades autónomas sin incluir a la gallega en esa media —a pesar de que concentra el 42% de la producción nacional—, el salto se amplía hasta los cinco céntimos por litro.
El contraste resulta aún más evidente frente a territorios vecinos. En Asturias, la rebaja en abril se limita a medio céntimo y el litro se paga a 54,5 céntimos de media, ocho céntimos por encima del precio gallego. En el País Vasco, el importe medio alcanza los 56 céntimos, es decir, 10 céntimos más que en Galicia.
En paralelo, continúa la reducción del número de explotaciones con entregas de leche. En Galicia quedan 4.850 granjas activas, 24 menos que en marzo. En abril produjeron 269.442 toneladas, unas 8.000 toneladas por debajo del volumen registrado el mes anterior.
Pérdida de 17 millones y denuncias del sector
Los ganaderos gallegos llevan tiempo alertando de que estos ajustes son desproporcionados frente a lo que ocurre en el resto del país. En esta línea, el vicesecretario xeral de Unións Agrarias, Félix Porto, ha cargado contra una rebaja que considera “insostenible e impresentable”, y que “no es explicable” al no reproducirse en otras comunidades.
Según sus cálculos, cada explotación deja de ingresar de media unos 3.500 euros en este mes, lo que se traduce en un recorte global de 17 millones de euros para la cadena láctea gallega.
Porto subraya además el impacto “especial” en las granjas con producciones superiores a 700.000 kilos anuales, donde la caída llega a 6,7 céntimos por litro, un golpe que pone en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones dimensionadas para altos volúmenes de entrega.
Ante este escenario, reclama “terminar con la prerrogativa de bajada discrecional” por parte de las industrias. También denuncia el “doble castigo” que padecen los jóvenes que acaban de invertir para incorporarse al campo y se encuentran con este descenso de precios en plena fase de amortización de sus proyectos.
El dirigente sindical insta a las administraciones a hacer públicos los resultados de las inspecciones a las empresas lácteas y a que “se actúe con todo el rigor”, ya que, según sostiene, las industrias tratan de ajustar el precio en Galicia a la media europea, pero sin equipararlo al que se paga en el conjunto del Estado. Por ello, exige que se “activen mecanismos” que corrijan esta situación.
Finalmente, Félix Porto confía en que la futura comisión parlamentaria de estudio sobre el sector lácteo se convierta en un “punto de inflexión” que permita “impedir estas bajadas” y marque un antes y un después en la defensa de los intereses de los productores gallegos.