El Grupo Eroski ha presentado el cierre de sus cuentas correspondientes a 2025, con fecha de 31 de enero de 2026, registrando un beneficio neto de 47 millones de euros. Esta cifra supone un descenso del 33,1% respecto al ejercicio precedente, debido principalmente al coste ligado al proceso de reordenación financiera culminado el pasado año. Al mismo tiempo, la facturación ha alcanzado los 6.081 millones de euros, lo que implica un incremento del 3,3% en sus ventas brutas.
Los resultados han sido detallados esta tarde por la compañía en una comparecencia en la que han intervenido la CEO del grupo, Rosa Carabel, y el director financiero, Josu Mugarra. Ambos han remarcado que durante el ejercicio se ha completado la “normalización” de la estructura financiera del grupo.
Desde el punto de vista operativo, han puesto en valor que Eroski mantiene una evolución favorable, con un beneficio operativo de 252 millones de euros, un 3,1% más que el año anterior, lo que, según han explicado, consolida “la mejora progresiva de la actividad ordinaria”.
El resultado antes de impuestos se sitúa en 85 millones de euros. Tras contabilizar un gasto de 38 millones por el Impuesto sobre Sociedades, el beneficio neto positivo queda en 47 millones de euros, un 33,1% inferior al del ejercicio previo, como efecto del gasto financiero no recurrente asociado a la reordenación financiera ejecutada durante el año.
“2025 marca un punto de inflexión en la trayectoria de Eroski. Cerramos un ciclo exigente y lo hacemos con un negocio sólido, una base financiera normalizada y la confianza para abordar una nueva etapa de crecimiento, siempre fieles a nuestro modelo cooperativo y a nuestro compromiso con las personas”, ha señalado la CEO del grupo Eroski, Rosa Carabel.
En la presentación, los directivos del grupo de distribución han subrayado que estas cifras muestran la “solidez” del negocio del grupo “en un entorno de consumo exigente y competitivo” y han incidido en que en 2025 han dado por concluido el proceso de reordenación financiera del Grupo. Este proceso ha permitido “reordenar y normalizar definitivamente su estructura financiera tras años de desapalancamiento”, lo que implica “una mejora significativa en el perfil de la deuda, con vencimientos más equilibrados y un menor coste financiero”.
Con este escenario, se abre una nueva fase para Eroski, que orientará sus esfuerzos al crecimiento y al refuerzo de su competitividad, apoyándose en una posición financiera “más sólida y estable”.