La directora general de Ganadería y Sanidad Agraria, Rocío Huerta, ha insistido este martes en que los mastines que permanecen en el monte junto a los rebaños no son animales abandonados, sino perros de trabajo que realizan una función esencial de vigilancia y defensa del ganado frente a posibles ataques del lobo.
Huerta ha hecho un llamamiento a senderistas y visitantes para que se abstengan de alimentarlos o llevárselos, sobre todo cuando se trate de cachorros, ya que estos perros forman parte de las explotaciones ganaderas y se encuentran en pleno proceso de adiestramiento para cumplir esa tarea de guarda.
Por otro lado, al ser preguntada por la situación de los perros intervenidos en el criadero de Gijón --actualmente investigado judicialmente--, ha señalado que los animales siguen bajo la responsabilidad de las entidades designadas y que no podrán darse en adopción hasta que el juzgado determine las actuaciones que procedan.