La hostelería refuerza su papel como principal vía de consumo de bebidas espirituosas en España, ya que ocho de cada diez consumiciones se realizan fuera del hogar, en bares, cafeterías, restaurantes, hoteles y otros locales, según el Informe Socioeconómico 2025 de Espirituosos España.
En términos de facturación, el canal Horeca concentra el 75,3% de las ventas de bebidas espirituosas, frente al 24,7% que corresponde al consumo en el ámbito doméstico.
En cuanto al desembolso, el gasto medio anual por persona en bebidas espirituosas en establecimientos hosteleros se sitúa en 52 euros, impulsando la actividad de bares, restaurantes, distribuidores, proveedores y el resto de actores ligados a la cadena de valor. En el hogar, el gasto se reduce a 9 euros por persona.
El director de Espirituosos España, Bosco Torremocha, ha incidido en el peso de la hostelería para esta industria. "Que siete de cada diez consumiciones de bebidas espirituosas se realicen fuera del hogar confirma que nuestro sector y la hostelería mantienen una relación indisociable", ha señalado.
Torremocha ha insistido en que bares y restaurantes "no son únicamente un canal de comercialización, sino espacios de prescripción, innovación y generación de experiencias, que forman parte de la cultura gastronómica y de la manera de relacionarse y compartir".
Predominio de bares y cafeterías en el canal Horeca
Dentro del consumo de bebidas espirituosas en la hostelería, el 70% se registra en bares y cafeterías, mientras que el 30% restante se produce en hoteles y restaurantes. Esta estructura pone de relieve la relevancia de estos locales en los momentos habituales de socialización y en la adopción de nuevos patrones de consumo.
Las bebidas espirituosas son, además, las referencias alcohólicas que aportan mayor rentabilidad a la hostelería. Su elevado valor añadido por litro permite generar más ingresos con un menor volumen de ventas. En los locales de ocio nocturno y de entretenimiento, el 30,5% de la facturación procede de las bebidas espirituosas, lo que evidencia su peso en la sostenibilidad y competitividad de estos negocios.
Impulso del aperitivo, el brunch y el tardeo
Paralelamente, los hábitos de ocio de los españoles están cambiando, modificando los momentos de consumo en favor de propuestas diurnas frente a las tradicionales salidas nocturnas.
De este modo, ocho de cada diez ocasiones de consumo se concentran ya en horario diurno y el 52% de los consumidores declara haber reducido sus salidas nocturnas, trasladando parte de su ocio a franjas más tempranas.
Espacios como el aperitivo, el 'brunch' y el 'afterwork' se han incorporado con normalidad a la rutina del 32% de los consumidores. Además, el 57% prefiere salir por la tarde durante los fines de semana, consolidando el fenómeno del tardeo y favoreciendo la afluencia a bares, cafeterías, terrazas y locales de restauración.
Esta transformación amplía las ocasiones de consumo y redefine el rol de la hostelería, que responde con nuevas propuestas gastronómicas, cartas de cócteles, combinados de calidad y experiencias ligadas al aperitivo y la sobremesa. Se afianza así un modelo más orientado a la calidad, la moderación y la experiencia que a la cantidad.