El coordinador de la Unión de Campesinos en Castilla y León, Jesús Manuel González Palacín, ha estimado que la producción de cereal en la Comunidad ha caído entre un 40 y un 45 por ciento debido a las altas temperaturas registradas en los últimos 20-25 días. Según ha señalado, este episodio de calor ha echado por tierra las previsiones de una buena campaña que se mantenían hasta el mes de mayo.
"Estos calores se han llevado por delante más del 40 por ciento de la cosecha esperada", ha aseverado González Palacín, que ha anticipado que más de tres cuartas partes del territorio de Castilla y León quedará por debajo de los 3.000 kilos de rendimiento, con pérdidas que se situarán entre 200 y 400 euros por hectárea.
El responsable de UCCL ha añadido a este desplome de la producción la debilidad de los precios del cereal, que ha comparado con los de hace más de 35 años, y el "desmesurado" incremento de los costes de producción. A su juicio, se trata de "una tormenta perfecta" que puede provocar que muchos agricultores de Castilla y León renuncien a sembrar cereal la próxima campaña. "O se habilitan ayudas de una forma urgente y con dotación suficiente o el próximo año, en la próxima campaña, no hay agricultor que se atreva a sembrar cereal", ha advertido.
En este contexto, González Palacín ha reclamado la implantación de seguros generalizados para todas las explotaciones, al considerar que en numerosas comarcas actualmente no compensa contratar pólizas porque los rendimientos asegurables quedan por debajo de los costes de producción.
Asimismo, ha reconocido que la PAC puede actuar como una "red de seguridad potente", aunque ha insistido en la necesidad de que las ayudas se dirijan de forma prioritaria a los agricultores a título principal (ATPs).
En la misma línea se ha manifestado el presidente de la Unión de Campesinos en Ávila, Fran Robledo, quien ha indicado que en algunas de las primeras parcelas cosechadas apenas se alcanzan producciones cercanas a 1.000 kilos, por lo que ha pronosticado que ciertas fincas ni siquiera se segarán. "Estamos hablando de una situación límite con unos costes de producción según qué zonas entre 700 y 1.000 euros la hectárea", ha lamentado, al tiempo que ha explicado que serían necesarias producciones de entre 3.500 y 5.000 kilos, niveles que no se alcanzarán en 2026.
En relación con la provincia de Ávila, ha apuntado que, en el mejor de los escenarios, las explotaciones se moverán en torno a los 2.500 kilos por hectárea. "Cuando hemos sembrado estamos sembrando a pérdidas", ha recalcado Robledo, que ha pedido también "incentivar mucho más el seguro" para que resulte "más práctico" y proteja especialmente a las áreas menos productivas "para que se pueda seguir manteniendo la producción y podamos seguir manteniendo la base de agricultores, que somos los que vivimos en los pueblos y mantenemos el medio rural".
Por otro lado, el presidente de la Unión de Campesinos en Segovia, César Acebes, ha expresado su preocupación por la evolución de dos sectores ganaderos que "preocupan mucho" y que arrastran las consecuencias de las enfermedades del año pasado, la peste porcina africana y la dermatosis nodular contagiosa (DNC).
"Hemos visto cómo se ha disminuido el precio en la carne durante todo este año 2026 y es realmente preocupante porque hay explotaciones de porcino que están al límite de la viabilidad y venían en unos tiempos en los que funcionaban decentemente, que es como tiene que funcionar la explotación", ha explicado Acebes.
Finalmente, Laura González, miembro de la Ejecutiva de UCCL y responsable de los jóvenes en la Unión de Campesinos de Castilla y León, ha lanzado un "mensaje muy claro" y ha coincidido con el resto de representantes en que el cereal de Castilla y León "está al límite" tras una campaña "incomprensible e inaceptable" en la que los productores no logran cubrir los costes de producción.