Unións Agrarias sostiene que la nueva estrategia anunciada por la Xunta para combatir el desperdicio alimentario “será positiva siempre y cuando conlleve un presupuesto que ayude a los productores a cubrir los costes” derivados de esa comida, ya que en muchas ocasiones su recogida implica “un coste inasumible”.
La organización agraria subraya que apoya “todas las iniciativas que mejoren al acceso a los alimentos de las personas y a optimizaciones de los recursos naturales, porque para los agricultores y ganaderos que se desperdicie es un fracaso siempre, pero hay que tener en cuenta que no depende de ellos casi nunca”.
Recuerda, además, que en contextos de sequía, heladas o episodios de tormentas intensas se generan cosechas que no se pueden aprovechar, por lo que “hay que prever que se hace con los frutos dañados”.
Unións Agrarias señala igualmente que, en determinadas ocasiones, “no fue posible desenmarañar administrativamente la posibilidad” de canalizar esos alimentos hacia bancos de alimentos y entidades sociales, “que suenen tener dificultades con los productos frescos para almacenarlos y distribuirlos”. Por este motivo, la organización reclama que “todo esto se desbloquee y agilice está bien, pero siempre ayudando también al productor que es el que siempre incurre en costes para que ese producto exista”.
En España, en 2024, el desperdicio alimentario en los hogares asciende a unos 24 kilos por persona y año, lo que supone un 3,7% de la cesta de la compra. Esto implica que, de cada 100 kilos adquiridos por los consumidores, se desechan aproximadamente 3,7 kilos.
El gasto medio en alimentación dentro del hogar ronda los 1.800 euros por persona y año, con un nivel de desperdicio del 3,7% anual.