Unións Agrarias (UU.AA.) defiende que las industrias lácteas que apuesten por la transformación de la leche y aquellas que “a igual calidad, paguen más” —es decir, que no apliquen diferencias por la zona en la que se produce— disfruten de “un plus” a la hora de acceder a las ayudas públicas.
Esta es una de las propuestas concretas que el secretario xeral de la organización, Roberto García, ha presentado este martes en el Parlamento de Galicia, durante su intervención en la comisión no permanente especial de estudio sobre los factores que influyen en el precio de la leche en la comunidad.
En su comparecencia, el dirigente sindical ha reclamado un “paso adelante” para que las industrias que se inclinen por transformar la leche obtengan un trato preferente en la concesión de apoyos públicos. “No se trata de prohibir que determinadas industrias accedan, lo cual puede ser ilegal; pero nada impide que primemos a aquellas industrias que liquiden a igual calidad más precio, o que apuestan por transformar la leche y poner valor añadido”, ha subrayado.
García ha recordado que Galicia continúa siendo la principal área productora de leche del Estado, compensando la pérdida de explotaciones, pero ha alertado de que esta realidad “empieza a tocar techo”, por lo que considera que “la industria haría bien en pensar esto”.
Según ha explicado, las granjas de mayor tamaño “no tienen capacidad de seguir creciendo”, mientras que para las pequeñas y medianas, que “podrían crecer”, el avance se complica por el “diferencial de hasta ocho céntimos” en el precio que perciben en origen por la leche.
El responsable de UU.AA. también ha llamado la atención sobre la incorporación de jóvenes al campo y sobre las inversiones “millonarias” realizadas en explotaciones, “hechas con los criterios de precios estables del pasado”.
Frente a esa situación, ha rechazado el “cambio unilateral” adoptado por “una industria, seguida por las demás”, que derivó en una bajada del precio en abril “sin que hubiera cambios objetivos” que lo justificasen.
“Esta situación requiere que nos paremos no para hablar de planes estratégicos, sino para ponernos de acuerdo, hablando con distribución, industria y técnicos, para plantearnos un plan con medidas a corto, medio y largo plazo”, ha insistido.
En esta línea, UU.AA. descarta encargar nuevos informes y apuesta por una “planificación de medidas con presupuestos, con responsables, con periodos de ejecución, que permita corregir una situación delicada”.
Ha advertido de que la ley de cadena “no llega” y tampoco “llega” el parquete lácteo, por lo que reclama “ir a medidas más importantes”, también dirigidas a frenar los contratos de adhesión.
Sobre este punto, García ha señalado que “en 15 años” la organización de productores promovida por Unións (1.271 ganaderos y más de 1 millón de toneladas representadas, que cedieron su capacidad de negociación colectiva) fue “incapaz” de frenar este tipo de contratos debido a la “triquiñuela de la industria” de negociar “ganadero por ganadero”.
“Parece lógico que (...) la industria no pueda romper (...) que no pudiera saltarse por la puerta de atrás (la negociación)”, ha remarcado el sindicalista. “Parece lógico, cuando se trata de un producto perecedero y se espera al último día. Tiene que haber herramientas y, si no hay acuerdo, que se pueda prorrogar el contrato en vigor mientras no haya acuerdo”, ha reclamado.
Postura de los grupos parlamentarios
En el turno de los grupos, todas las formaciones han coincidido en que no es necesario volver a diagnosticar la situación del sector lácteo, dado que ese análisis ya está realizado.
El portavoz del PPdeG, Miguel Ángel Viso, ha expresado su compromiso con los ganaderos y su intención de ser “capaces de ordenar” las prioridades y redactar unas “conclusiones que puedan traducirse en medidas útiles”.
La diputada del BNG Ariadna Fernández ha manifestado su inquietud por el resultado final de la comisión, al considerar que “hay medidas que hay que aplicar, inversiones que hay que hacer”. Por ello, ha advertido de que su grupo no asumirá “ningún consenso que implique inacción”.
La parlamentaria socialista Lara Méndez ha señalado como uno de los principales desafíos “garantizar” que la ley de cadena alimentaria “cumpla plenamente sus objetivos”.
Desde el grupo mixto, Armando Ojea ha preguntado al responsable de UU.AA. si considera que las autoridades de competencia están “haciendo bien su trabajo o el poder del oligopolio hace casi imposible combatirlo”.
Llamamiento a medidas concretas
En su réplica, García ha pedido “abstraerse” de la confrontación partidista y ha mostrado un optimismo “moderado” respecto al resultado de la comisión, ya que, a su juicio, “va a ser muy difícil” para el grupo mayoritario o para la oposición “oponerse a medidas de sentido común que pide el sector, que no va a rechazar la industria y que van a defender las cadenas de distribución”.
En cualquier caso, ha insistido en su llamamiento a la “concreción” en medidas, calendarios y recursos económicos, advirtiendo de que “todo lo demás sería ponerse en evidencia”.