El vicesecretario general de Organización de UPA Andalucía, Francisco Moreno, ha subrayado que los bioestimulantes se están afianzando como una de las herramientas con "mayor potencial para mejorar la eficiencia, la competitividad y la sostenibilidad de las explotaciones agrarias". No obstante, ha advertido de que "siguen siendo una tecnología relativamente desconocida para una parte importante de los agricultores".
En este sentido, ha indicado que su utilización está ya "ampliamente extendido" en muchas comarcas productoras andaluzas. En numerosos casos, los productores los aplican sin saberlo de forma explícita, al estar incluidos en las recomendaciones de técnicos, cooperativas y empresas de suministros agrícolas.
"Los bioestimulantes ya forman parte del presente de nuestra agricultura y tendrán un papel todavía más importante en el futuro. Sin embargo, siguen siendo una herramienta relativamente desconocida para muchos agricultores, a pesar de que se utilizan cada vez más en cultivos tan diversos como los hortícolas de Almería, los tropicales, la fresa de Huelva o el olivar", ha señalado Francisco Moreno.
El representante de UPA Andalucía ha apuntado que una de las prioridades pasa por reforzar la formación y la divulgación en torno a estas soluciones, de manera que se explique con claridad qué son, cuál es su modo de acción y qué beneficios concretos aportan a las explotaciones agrarias.
"Muchos agricultores utilizan bioestimulantes porque forman parte de las recomendaciones técnicas que reciben, pero es fundamental que conozcan mejor qué aportan y cómo pueden ayudarles a mejorar tanto la rentabilidad como la sostenibilidad de sus explotaciones", ha afirmado.
Para avanzar en este objetivo, Francisco Moreno ha reivindicado el papel de entidades independientes y con perfil técnico en la transferencia de conocimiento hacia el campo: "La divulgación debe apoyarse en entidades neutrales y de referencia como el CSIC, el IFAPA y otros organismos especializados. La información rigurosa y contrastada procedente de instituciones independientes genera una confianza mucho mayor entre los agricultores que aquella que puede percibirse únicamente desde el ámbito comercial".
En un escenario marcado por el encarecimiento de los costes de producción y, en particular, de los fertilizantes, UPA Andalucía entiende que los bioestimulantes pueden convertirse en una herramienta clave para optimizar recursos y mejorar la eficiencia de las explotaciones.
"Los agricultores necesitan soluciones eficaces, pero también económicamente viables. Los bioestimulantes pueden contribuir a mejorar la absorción y el aprovechamiento de los nutrientes presentes en el suelo o aportados mediante fertilización, permitiendo optimizar el uso de fertilizantes, reducir insumos y avanzar hacia modelos productivos más sostenibles", ha explicado Francisco Moreno.
Junto al posible ahorro de costes, ha recordado que los bioestimulantes ofrecen usos de interés vinculados a la mejora de la calidad de las cosechas. En este punto, el vicesecretario general de UPA Andalucía ha destacado que "estamos hablando de herramientas que pueden ayudar a mejorar aspectos como el color, el sabor o la calidad de los frutos, e incluso favorecer procesos tan importantes como la polinización en determinados sistemas productivos, como ocurre en algunos cultivos de la provincia de Huelva".
Ante retos como el cambio climático, el incremento de las temperaturas, la limitación de recursos hídricos o la presión creciente de plagas y enfermedades, UPA Andalucía considera esencial mantener el impulso a la investigación y al desarrollo de estas tecnologías.
Por ello, Francisco Moreno ha concluido que "debemos seguir investigando, desarrollando y divulgando el uso de los bioestimulantes. Tienen capacidad para convertirse en un elemento clave de una agricultura más eficiente, competitiva y resiliente, preparada para afrontar los desafíos presentes y futuros que afectan cada vez con mayor intensidad a nuestras explotaciones agrarias".