La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha alertado este viernes de fuertes desequilibrios entre oferta y demanda en el mercado de vacuno de carne por la paralización de las ventas de bovinos vivos a Marruecos, y ha pedido al Ejecutivo una “acción diplomática urgente” para reactivar este flujo comercial.
Según recuerda la organización, Marruecos fue hasta finales del año pasado el principal comprador exterior de bovinos vivos españoles. En 2024 se enviaron al reino alauita 61.715 reses de más de 300 kilogramos, el 52% de todas las exportaciones en vivo, y en 2025 salieron 51.986 animales, lo que representó el 64% del total, de acuerdo con los datos facilitados por UPA.
No obstante, la organización agraria ha señalado que en 2026 el volumen exportado ha sido “cero” porque Marruecos ha decidido bloquear las importaciones tras la “activación radical” de medidas de prevención sanitaria a raíz de la detección de la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC) en el noreste de España a finales del año pasado.
Ante este escenario, UPA ha reclamado al Ministerio de Agricultura que emprenda gestiones diplomáticas “al más alto nivel” con las autoridades marroquíes para revertir el cierre del mercado y lograr que Rabat acepte la denominada regionalización, un mecanismo que permitiría a las áreas de España libres de DNC continuar exportando ganado vivo.