La renovada ejecutiva de UPA-UCE Extremadura se ha reunido con el consejero de Agricultura de la Junta de Extremadura, Juan José García, para detallar su plan de trabajo para los próximos años en defensa de los agricultores y ganaderos de la comunidad. En este contexto, la organización agraria mantiene “firme su compromiso” con la defensa de las explotaciones familiares como modelo social y económico “básico” para garantizar la pervivencia del medio rural.
El encuentro tuvo lugar este pasado martes, jornada en la que los responsables de UPA-UCE trasladaron al consejero la “complicada” coyuntura que atraviesan distintos sectores productivos, entre ellos el arroz, el cereal de secano, el olivar tradicional y la apicultura.
En particular, la organización explicó que el sector apícola se encuentra “muy afectado” por el impacto del cambio climático, y lamentó que, al tratarse de una actividad trashumante, muchas colmenas se ubicaban en zonas dañadas por las borrascas y, pese a ello, el sector ha quedado excluido de las ayudas. Además, al no estar catalogado como sector ganadero, tampoco ha podido acceder a las ayudas vinculadas a los hidrocarburos.
UPA-UCE planteó igualmente la urgencia de constituir una mesa de trabajo entre la administración autonómica, el propio sector y Agroseguro para analizar la situación de distintas producciones en las que las actuales líneas de seguros agrarios no están funcionando y no cubren los daños “reales” provocados por las borrascas y las prolongadas olas de calor, según recoge la organización en una nota de prensa.
Entre las principales demandas que UPA-UCE ha trasladado a Juan José García figuran las ayudas por los efectos de las borrascas en explotaciones agrícolas y ganaderas dañadas en la provincia de Cáceres, así como la inclusión de municipios de la provincia de Badajoz que han quedado fuera de estas compensaciones.
Reclaman más fondos y un nuevo modelo de apoyo
La organización ha solicitado además al consejero un presupuesto “suficiente” para respaldar a agricultores y ganaderos ante el incremento de los costes de producción derivado de la guerra de Oriente Medio, ya que, a su juicio, con la ayuda del Gobierno central “no es suficiente”.
“Queremos que el consejero traslade la situación tan complicada que vive el conjunto del sector agrario a la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola”, ha señalado el secretario general de UPA-UCE Extremadura, Óscar Llanos.
Asimismo, y tomando como referencia el presupuesto de Desarrollo Rural, la organización ha planteado al consejero la puesta en marcha de un contrato territorial de explotación. Esta figura consistiría en un apoyo específico para los agricultores y ganaderos que desarrollan su actividad en zonas de montaña y con fuerte desnivel, donde la producción resulta especialmente compleja, como sucede con el olivar tradicional o la cereza, entre otros cultivos.
“Estamos viendo que las explotaciones familiares que se mantienen vivas sirven de cortafuego”, ha subrayado Llanos, “disminuyendo así el riesgo para las personas que viven en esos pueblos”.
Compromiso de ayudas para los productores de cereza
Por otro lado, UPA-UCE Extremadura y Asaja Extremadura han mostrado su satisfacción por el compromiso alcanzado en la reunión de este martes con el consejero de Agricultura, que se ha comprometido a activar un sistema de ayudas para los agricultores cereceros perjudicados por las borrascas registradas en mayo.
Este encuentro había sido solicitado por las organizaciones agrarias Asaja y UPA-UCE Extremadura, que valoran positivamente el resultado porque consideran que todo el trabajo desarrollado en los últimos meses “ha dado sus frutos”. “Ahora tenemos certezas de que cobrarán las ayudas los productores de cereza que han tenido daños en su cosecha”, han destacado.