Las salas del Parlamento de Andalucía han incorporado nuevos sistemas para la presentación de contenidos multimedia y la gestión de los debates, que se ponen en marcha coincidiendo con las primeras comisiones previstas en el arranque del primer periodo de sesiones de la XIII legislatura.
Según ha detallado este miércoles la Cámara autonómica en un comunicado, esta actuación de modernización ya está en funcionamiento en las salas de comisiones, en los espacios donde se reúnen la Mesa del Parlamento y la Junta de Portavoces, así como en las salas destinadas a formación.
La presidenta de la Cámara andaluza, Ana Mestre, ha subrayado que “esta renovación, que forma parte del Plan de Transformación Digital en el que se encuentra inmerso el Parlamento de Andalucía, ayudará a la labor diaria de los diputados y diputadas y de los agentes sociales con equipos multimedia de alta calidad y tecnología actualizada que garantizan una experiencia de trabajo óptima”.
Desde el Parlamento han precisado que la sustitución del sistema anterior, con casi 20 años de antigüedad, se ha realizado mediante la instalación de equipos dotados de un sistema de megafonía profesional, con control de tiempos, priorización de turnos de palabra, presentación de contenidos y celebración de videoconferencias.
Todo ello “con la tecnología más avanzada”, implementada por el servicio de Informática de la Cámara. En concreto, se ha incorporado un sistema de control en cada sala mediante un panel táctil de 10" situado en la mesa de la presidencia, respaldado por otro equipo en la sala de control técnico que ofrece conexión remota para intervenciones urgentes.
Gracias a una conexión “sencilla e intuitiva”, el sistema permite gestionar de forma autónoma el desarrollo de los debates, las intervenciones, las videoconferencias y las presentaciones mediante botones en la pantalla táctil.
Asimismo, se han colocado 14 pantallas de 86" en pared y tres de 55" en el frontal de la primera bancada de las salas de comisiones, de manera que cualquier asistente pueda seguir el contenido multimedia utilizado en las sesiones de forma “cómoda y sin ángulos muertos”.
En paralelo, el sistema de control de debates hace posible fijar tiempos para las intervenciones y que los micrófonos se silencien automáticamente al agotarse esos turnos. También contempla limitar cuántos micrófonos pueden estar activos al mismo tiempo. Con ello “se posibilita la moderación del debate y que las intervenciones sean ágiles y ecuánimes”, según destacan desde la institución.
El sistema de presentaciones incorpora, además, dispositivos inalámbricos que permiten a los comparecientes utilizar tanto sus propios equipos como los del Parlamento con “una sencilla conexión USB y pulsando un botón”.
En lo relativo a la videoconferencia, se ha instalado una cámara con distintas configuraciones, cuya posición y emisión se gestionan desde la presidencia de la sala. Este mecanismo hace viable controlar el tiempo de intervención de los comparecientes igual que si estuvieran presentes físicamente y, al mismo tiempo, garantiza que el sistema pueda desactivarse al finalizar la comparecencia, tal como remarcan desde el Parlamento.