El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, sostuvo este martes en el Parlamento autonómico que el archipiélago va "francamente mejor" que cuando estaba en manos del denominado 'Pacto de las Flores', mientras que el portavoz del Grupo Socialista, Sebastián Franquis, le afeó que "ha vendido mucho y ha hecho muy poquito" durante este periodo.
Durante la sesión de control del Pleno, Clavijo argumentó que su gabinete heredó "la peor" gestión de la historia de una comunidad autónoma y defendió que, desde entonces, el desempleo se ha reducido hasta situarse en unas 141.000 personas, la lista de espera quirúrgica se ha recortado un 11% y el tiempo medio para acceder a una prestación de dependencia ha pasado de 800 a 350 días.
Aun así, admitió que "a las familias no les va mejor" y, como respuesta, recordó que se ha procedido a deflactar el tramo autonómico del IRPF. También explicó que no ha sido posible cumplir el compromiso electoral de bajar el tipo general del IGIC del 7% al 5% porque el Gobierno central no ha "hecho su tarea" en materia de planificación presupuestaria, lo que, a su juicio, ha limitado el margen de maniobra fiscal de la comunidad.
Clavijo subrayó que Canarias "tiene retos por delante muy complejos" y reclamó la colaboración del PSOE canario, instando a sus diputados a que, "en vez de criticar desde la barra", se impliquen y se pongan "a trabajar" conjuntamente por el futuro de las islas.
Por su parte, Sebastián Franquis reprochó al Ejecutivo regional que haya "desaprovechado" una "oportunidad histórica" para impulsar el desarrollo económico y social de Canarias, al considerar que ha contado con más recursos que "nunca" gracias a fondos europeos "extraordinarios" y a un "récord" de recaudación tributaria.
Según detalló el portavoz socialista, mientras se podía "cambiar las cosas" han transcurrido tres años con "3.400 millones sin ejecutar", más de 35.000 viviendas han salido del mercado residencial debido, dijo, a la gestión y a la "prepotencia" del Gobierno con el alquiler vacacional, y los pacientes soportan 162 días de demora para ser atendidos por un especialista, "el peor" registro de toda España.
En esta misma línea, Franquis cargó contra los "incumplimientos" y las "promesas" del Ejecutivo autonómico, poniendo el foco en la rebaja pendiente del tipo general del IGIC "y con todos los ingresos que tienen", que a su juicio evidencia la falta de coherencia entre el discurso del Gobierno y su acción real.