Representantes de los comités de empresa de Nissan han reclamado este miércoles en el Parlament que haya una implicación política directa y urgente para “tumbar” el Expediente Regulador de Empleo (ERE) anunciado por la compañía, que afecta a 211 trabajadores.
La petición se ha formulado en una rueda de prensa en la Cámara catalana, a la que han acudido invitados por los grupos de PSC-Units, Junts, ERC, PP, Comuns y CUP, después de una concentración a las puertas del Parlament contra lo que califican de plan “demoledor” orientado a desmantelar las plantas de Barcelona.
El portavoz sindical Raúl Ocón ha dado lectura a un manifiesto consensuado por los comités de empresa, en el que sostienen que el ERE “no responde a una crisis económica” de los centros, sino que obedece a una estrategia de deslocalización.
En el texto, los representantes insisten en que “los centros de Catalunya son viables, son productivos y no registran pérdidas, pero parece que para la dirección de Nissan salvar la presencia en Europa pasa por destruir los centros” catalanes, una posición que han criticado con dureza.
Acusaciones de “terrorismo empresarial” y amenaza de movilizaciones
Los sindicatos han calificado la decisión de la multinacional de “terrorismo empresarial” y han denunciado que Nissan pretende trasladar su actividad a Países Bajos.
Ante este escenario, han remarcado que la plantilla “está unida, en pie de guerra” y han avisado de que, si el 9 de junio —fecha fijada por la empresa para ejecutar el ERE— no se ha logrado tumbar el expediente, valoran convocar una protesta frente a la Conselleria de Empresa y Trabajo.
Han advertido además de que “si la empresa no retira inmediatamente los despidos forzosos y se siente a negociar alternativas reales de futuro y viabilidad, el conflicto laboral escalará día a día”.
Cuestionados sobre la posibilidad de llevar el caso ante los tribunales, los portavoces sindicales han explicado que su prioridad es lograr una mediación, aunque no cierran la puerta a la vía judicial: “Sería la primera vez que Nissan se viera en la justicia por un expediente de regulación”.
El ERE comunicado por Nissan implica el despido de 211 empleados: 110 del centro de recambios del Prat de Llobregat, 86 del centro técnico de la Zona Franca y 15 pertenecientes a áreas funcionales.