Las obras del Centro de Industrialización de la Construcción concluirán a finales de 2026 o a comienzos de 2027

El Gobierno de Navarra prevé concluir el Centro BAI entre finales de 2026 y comienzos de 2027, con críticas por retrasos, sobrecostes y gestión del proyecto.

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El consejero de Universidad, Innovación y Transformación Digital del Gobierno de Navarra, Juan Luis García, detalló este martes en el Parlamento foral que los trabajos del futuro Centro de Industrialización y Robótica Aplicada a la Construcción y la Arquitectura (BAI) “acabarán a finales del 2026 o el primer trimestre de 2027” y que la intención del Ejecutivo es “arrancar la formación en el último semestre del año” en el Monasterio de Leyre.

García compareció en comisión, a instancias de UPN, para informar del avance de las obras de este centro, que se está habilitando en dos naves industriales ubicadas en la confluencia de la avenida Cataluña y la calle Tajonar, en el barrio pamplonés de Arrosadia, actualmente en proceso de rehabilitación.

El consejero remarcó que “se trata de una actuación de rehabilitación y adecuación de dos naves que componen el conjunto edificatorio, una nave destinada a un uso docente formativo y otra nave denominada nave taller, destinada a un uso de investigación y desarrollo de proyectos”. En relación con los derribos y trabajos previos, apuntó que “se han ejecutado prácticamente la totalidad de las actuaciones en ese ámbito”.

Según avanzó, “a primeros de junio se iniciará la ejecución de la estructura de madera”. “Asimismo, el aislamiento y el acabado de la cubierta y fachada se realizarán entre los meses de julio y agosto”, precisó, añadiendo que “se prevé que en las próximas semanas se inicie la ejecución de la estructura interior de la madera de las plantas y comiencen los trabajos de aislamiento y envolvente de cubiertas y fachadas, que se desarrollarán durante los meses de verano”.

De acuerdo con el cronograma expuesto por García, “en el tercer cuatrimestre está previsto que se desarrollen los trabajos de tabiquería de interiores, carpintería de exteriores, revestimientos y falsos techos, soleras e instalaciones generales de climatización, electricidad, protección de incendios y fontanería y saneamiento”. En la fase de remate, se completarán las carpinterías interiores, los pavimentos de acabado, los elementos terminales de las instalaciones y los trabajos de pintura.

En el plano económico, el consejero explicó que, con fecha 28 de febrero de este año, quedó aprobada la quinta certificación de obra de la UTE adjudicataria, UTE Adolfo Sobrino, S.A. y Erki Construcción Sostenible, S.L. “El importe de contrata (aplicada la baja de adjudicación) de esta quinta certificación es de 762.118,99 euros, que supone el 13,12% del presupuesto de la obra y corresponde a los trabajos realizados desde el inicio de la obra hasta final del mes de febrero”, señaló.

En estos momentos, añadió, “se está realizando la tramitación de precios nuevos por adecuaciones estructurales de rehabilitación y con ello se determinará el importe de certificación de los meses de marzo y abril de 2026 (6ª y 7ª certificación)”. “Se estima que el importe global de estas certificaciones esté en torno a 1.300.000 euros, que supone el 23% del presupuesto de la obra”, expuso, antes de apuntar que, con la ejecución de la estructura interior de madera y el cierre de fachadas y cubiertas en los próximos meses, se prevé un aumento significativo del volumen económico certificado.

Más allá de la obra, Juan Luis García subrayó que “la actividad de la Fundación BAI trasciende ampliamente al desarrollo de su posgrado, consolidándose como un proyecto con una proyección mucho más amplia y estratégica”. Destacó igualmente que “pese a su todavía corta trayectoria, BAI ya está impulsando actuaciones pioneras que han suscitado interés más allá del ámbito de Navarra” y que “nos encontramos ante un nicho en pleno desarrollo, con un elevado potencial de crecimiento, en el que BAI reúne las condiciones necesarias para posicionarse como una entidad de referencia dentro de este nuevo sector emergente y contribuir, al mismo tiempo, a situar a Navarra a la vanguardia del mismo”.

En el turno de los grupos, la parlamentaria de UPN, Cristina López, sostuvo que “estamos ante un proyecto que desde el inicio ha tenido problemas, la gestión ha sido una auténtica chapuza y a día de hoy sigue siendo una continua caja de sorpresas”. A su juicio, “ustedes solos montaron un grandísimo lío con este proyecto, fruto de una gestión nefasta; y ese cúmulo de errores del Gobierno de Navarra ha conllevado años de retraso y ha ido subiendo el presupuesto que pagamos todos con nuestros impuestos”.

Por parte del PSN, el socialista Kevin Lucero valoró que el consejero haya explicado “este proyecto con detalle, sin esquivar las dificultades y poniendo encima de la mesa tanto los avances como los puntos abiertos; esa transparencia no siempre se da y siempre se agradece”, para reprochar a la representante de UPN que “solo le han interesado los costes, no le he oido hablar más que de costes de todo, costes de esto, costes de lo otro, como si nunca ninguna obra de UPN jamás hubiera tenido ningún sobrecoste”. “El BAI es muchísimo más que lo que cueste su obra o lo que pueda costar”, afirmó.

Desde EH Bildu, Oihana Gallo recordó que este asunto “viene de largo”, con “varias incidencias”. “Es un proyecto que viene desde 2017 y ha tenido sus momentos mejores y peores”, indicó, resaltando que se trata de una iniciativa “innovador y pionero”. “Las incidencias ocurren en todas las obras, son comprensibles”, manifestó.

El parlamentario de Geroa Bai, Javier Ollo, incidió en que, “más allá de las peripecias administrativas iniciales”, “lo más urgente era salvar la subvención europea”. Aceptó que “hay una obra que evidentemente no está cumpliendo los plazos, creo que no va a ser ni la primera ni la última obra, ya sea de la Administración foral o de cualquier otra administración, que no cumpla los plazos iniciales que se establecen”.

Por su parte, Irene Royo, del PPN, advirtió de que “no podemos ser complacientes con todo lo que ha pasado”. Recordó que “a nivel de plazos estamos hablando de 2021 en un primer momento y estamos en estos momentos en 2026 y continuamente se ha hablado de plazos que no se han cumplido”, y añadió que “a nivel económico vemos que también había una previsión inicial que hablaba de poco más de cinco millones y ahora aquí se ha hablado de más de diez millones”.

El parlamentario de Contigo-Zurekin, Daniel López, defendió que “el hecho de que haya un centro de referencia nacional en Navarra y que haya un proyecto conjunto entre Ministerios y Gobierno es uno de los activos más importantes”. “Es un privilegio”, subrayó. “Las obras están yendo más o menos bien”, indicó López, destacando que se han renegociado los fondos europeos y que “la espada de Damocles ha desaparecido”, para calificar de “muy chulo” el proyecto.

Finalmente, la parlamentaria no adscrita Maite Nosti reconoció que “ha habido retrasos y deficiencias en la gestión, si bien era importante no perder las ayudas europeas”.

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