El consejero de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra, Óscar Chivite, ha salido este martes en defensa del presidente de la mesa de contratación de las obras de duplicación del túnel de Belate, Jesús Polo. Ha subrayado que “en ningún momento he tenido ninguna duda de la honorabilidad de Jesús Polo” y ha considerado “irrelevante el momento” en que el presidente de la mesa emitió su puntuación a las ofertas presentadas para esta licitación.
Durante su comparecencia en la comisión de investigación del Parlamento de Navarra sobre adjudicación pública, Chivite ha manifestado que no dispone de ninguna prueba sobre en qué posición votó Polo o si lo hizo en tercer lugar, como él mismo sostuvo. Ha remarcado que está “absolutamente convencido de que Jesús Polo hizo su votación en base a sus criterios técnicos” y ha añadido que “yo no compré ese discurso de que Jesús Polo votó intencionadamente para dárselo a Acciona”.
El consejero ha apuntado que, con la jubilación de Polo a los 73 años, “hemos perdido a un buen técnico” en el departamento. Ha matizado que “una cosa es defender su continuidad y otra cosa es calificarlo de imprescindible” y ha criticado que, “que después de que todo lo que conocemos sigan cuestionando la honorabilidad del señor Jesús Polo es para hacérselo mirar”. A su entender, “este funcionario ha tenido un comportamiento ejemplar, una dedicación ejemplar”.
Chivite ha reiterado que desconocía la existencia de discrepancias en la mesa de contratación de Belate hasta que el órgano concluyó su labor y “ya terminó”. Ha pedido que se tenga en cuenta que era un consejero recién nombrado, al frente de un “macrodepartamento”, y ha explicado que su “confianza” en el director general de Obras Públicas, Pedro López, era “total” en la gestión del expediente, dado que “él era el responsable de esos temas”.
En esta línea, ha defendido de nuevo su respaldo a López como director general en la decisión final de adjudicar la obra pese a los votos particulares en la mesa y sin elevar el asunto a la Junta de Contratación. Ha señalado que “valoramos todo” y, preguntado sobre si hoy repetiría la misma decisión, ha respondido que “sí”.
Respecto al cambio del lugar de trabajo del secretario de la mesa de contratación, Lorenzo Serena, quien formuló un voto particular por posibles irregularidades, ha indicado que el director general “me explica cuál es su planteamiento de reorganización de la Dirección General de Obras Públicas, que estaba en un momento de un cambio profundo, como así ha sido”. Según ha relatado, “el señor Polo tenía unas responsabilidades grandes y se decide que hay que dividir esas responsabilidades, así que él propone y yo comparto”.
Relación con dirigentes socialistas y reuniones en Madrid
Por otro lado, Chivite ha relatado que acudió con el exsecretario de Organización del PSOE y exdiputado Santos Cerdán a dos reuniones en el Ministerio, y ha justificado su presencia por “lógica pura”. Ha explicado que, “dentro de la lógica normal cuando tienes que afrontar algo, pues ves quién te puede ayudar para sacar los temas, claro; el señor Cerdán tenía un cargo muy relevante dentro del Partido Socialista”.
Ha precisado que las conversaciones con Cerdán “siempre estaban en el ámbito de la disponibilidad presupuestaria” y que, si se repitieran hoy las mismas circunstancias, “en las circunstancias en las que se dieron las reuniones anteriores haría lo mismo”.
El consejero ha asegurado que no conoce al exasesor ministerial Koldo García ni al administrador de Servinabar, Antxon Alonso. Sobre el ex vicesecretario general del PSN, Ramón Alzórriz, ha indicado que se reunió con él en el departamento en tres o cuatro ocasiones y, preguntado por si últimamente se le ve por allí, ha contestado que “no”.
Defensa del procedimiento y ausencia de injerencias
En su intervención final para cerrar la comparecencia en la comisión, Chivite ha defendido que “ha quedado más que de manifiesto que no ha habido injerencia política, aquí los procedimientos han seguido estrictamente la legalidad, evidentemente son mejorables, y necesitamos desde Obras Públicas una mayor concreción para evitar estos problemas en la ley foral de contratos”.
Ha añadido que “aquí se han dado unas pautas por los técnicos de lo que estamos haciendo como elementos de mejora, y estamos a disposición de lo que podamos ayudar para resolver esto”.
El consejero ha expresado su deseo de que, “después de dos años y medio y 137 acciones parlamentarias, de una vez este calvario se termine, que se deje trabajar, que continúe la obra como hasta ahora”. Ha reiterado además la invitación lanzada la semana pasada por el exdirector general de Obras Públicas para que los parlamentarios visiten las obras del túnel de Belate, que ha definido como “una obra histórica, que recordaremos, en la que de alguna forma, unos más, otros menos, hemos participado”.
Por último, ha sostenido que “en ningún momento ha habido corrupción, es un proceso legal y es absolutamente transparente”, y ha concluido dirigiéndose a los parlamentarios para remarcar que “seguimos a su disposición, pero nos gustaría que nos dejasen trabajar”.