El Consejo de Ministros dio este martes el visto bueno al Anteproyecto de Ley del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud. Esta reforma actualiza la normativa en vigor desde hace más de veinte años. Pese a que el diálogo ha sido constante para alcanzar una norma que satisficiera a todas las partes, con cuatro años de conversaciones, el resultado final ha sido muy criticado.
Así, la Organización Médica Colegial ha expresado su “profundo” malestar por la aprobación "sin consenso", mientras que la Asociación MIR la ha calificado de “insensible”. El sindicato CSIF ha pedido “voluntad política” para acelerar la tramitación del Estatuto, mientras que CESM ha señalado que el Comité de Huelga aumentará el nivel de protestas en la calle.
Para el PP, este anteproyecto de ley “nace muerto”. Entre las pocas voces a favor está la del Sindicato de Técnicos de Enfermería SAE, que lo ha calificado como “un significativo avance”.
Entre las principales novedades, se fija una jornada máxima semanal de 45 horas, por debajo del tope de 48 horas marcado por la normativa europea. Además, se suprimen las guardias de 24 horas y se establece un máximo de 17 horas de trabajo efectivo. Las libranzas y descansos derivados de esta actividad no generarán deuda de horas, de manera que no podrán reclamarse posteriormente como jornada ordinaria.
También se garantiza un descanso mínimo de 12 horas ininterrumpidas entre turnos. El personal tendrá derecho también a un descanso semanal de al menos 24 horas consecutivas, que se sumará al descanso diario de 12 horas.
¿Qué pasa en Europa?
La tendencia europea fija unos mínimos generales -con un límite medio de 48 horas semanales-, aunque los Estados desarrollan marcos específicos para médicos a causa de la alta responsabilidad clínica o la necesidad de continuidad asistencial, entre otros aspectos.
Sin embargo, un informe de la Federación Europea de Médicos Asalariados (FEMS), publicado hace un año, señaló las grandes desigualdades que hay en las guardias presenciales y en la de disponibilidad de hospital y localizadas en domicilio.
En las primeras, las diferencias son muy relevantes: en España, según el documento, la retribución era de 24,70 euros por hora, mientras que en Italia ronda entre los 27,64 euros por hora en turno diurno y los 35,75 euros por hora en turno nocturno. En Portugal la compensación es de entre 1,5 y 2,5 veces el salario normal en función del horario, mientras que Suecia paga hasta un 240% del salario base en guardias cualificadas. Croacia abona un 50% más que la hora normal, con incrementos de hasta el 150% en festivos.
En el caso de las guardias de disponibilidad en hospital (las denominadas on-call), Francia abona 268 euros por cada noche o periodo de 10 horas, mientras que Finlandia paga entre 1,75 y 3 veces el salario habitual. Portugal aplica la misma retribución que en las guardias presenciales. En España la remuneración se sitúa también en 24,70 euros por hora.
La situación es diferente en las guardias localizadas -o stand-by- desde casa, con una evidente infravaloración del tiempo de disponibilidad en numerosos países: En España el pago es de 5,18 euros por hora de lunes a viernes, cantidad que asciende a 5,77 euros por hora en fines de semana y festivos. Italia abona 20,66 euros por guardia, que se transforman en hora extra en caso de activación. En Croacia se paga el 4% del salario base en días laborables y el 7% en fines de semana o festivos. En Francia se establecen 43 euros por cada periodo de 10 horas y en Suecia la compensación es equivalente al 22% del tiempo no trabajado.
FEMS indica que, en muchos países, las guardias localizadas no se consideran tiempo de trabajo efectivo, lo que acarrea baja compensación y falta de reconocimiento de la carga asistencial. El documento concluye que la homogeneización de las condiciones laborales es un reto clave para la Unión Europea para garantizar así la equidad, la calidad y la sostenibilidad de la atención sanitaria de los 27.