Kimi Antonelli vuelve a mandar en la Fórmula 1. El piloto italiano ha ganado el Gran Premio de Bélgica 2026 en Spa-Francorchamps y amplía su ventaja al frente del Mundial después de una carrera que terminó con tensión hasta la última vuelta.
El de Mercedes cruzó la meta por delante de Charles Leclerc, que llegó a situarse a menos de dos segundos en el tramo final, pero no tuvo margen suficiente para lanzar un ataque definitivo.
La diferencia final fue de 1,9 segundos. Lo justo para mantener viva la emoción hasta el cierre, pero suficiente para que Antonelli firmara una victoria de enorme valor deportivo y psicológico.
Sexta victoria de la temporada
El triunfo en Spa supone la sexta victoria del año para Antonelli, que confirma su condición de líder del campeonato en una de las pistas más exigentes del calendario.
El italiano ya había dado el primer golpe el sábado con una pole de autoridad. En carrera, convirtió esa posición de salida en una victoria que pesa más por el contexto: Spa siempre castiga los errores, y este domingo el Mundial perdió a uno de sus grandes aspirantes.
Antonelli no solo gana otra carrera. Gana en un circuito grande, ante rivales directos y en una jornada en la que su compañero y perseguidor en la general se quedó sin puntos.
Leclerc se queda a las puertas
Charles Leclerc terminó segundo y volvió a colocar a Ferrari en la pelea por la victoria.
El monegasco apretó hasta el final y cerró la carrera a solo 1,9 segundos de Antonelli. Su ritmo en las últimas vueltas mantuvo abierta la posibilidad de un desenlace más apretado, pero el líder del Mundial logró controlar la distancia en el momento decisivo.
Para Leclerc, el resultado confirma que Ferrari tiene velocidad para discutir carreras, aunque no pudo rematar la presión con un adelantamiento.
El KO de Russell cambia la lectura del Mundial
La otra gran noticia de la carrera fue el abandono de George Russell.
El británico llegaba a Bélgica como el rival más directo de Antonelli en la clasificación general. Su KO en Spa le deja sin puntos en una jornada en la que el líder sí maximiza el resultado.
El golpe es doble: deportivo y anímico. Russell no solo pierde terreno en el campeonato, sino que ve cómo Antonelli convierte una carrera de riesgo en una oportunidad perfecta para abrir hueco.
Spa puede quedar como uno de esos domingos que explican un Mundial cuando llega diciembre.
Mercedes sale reforzada, pero con dos caras
Para Mercedes, el GP de Bélgica deja una lectura desigual.
Por un lado, Antonelli confirma que el equipo tiene coche para ganar en circuitos de máxima exigencia y que su apuesta por el italiano ya es una realidad de campeonato. Por otro, el abandono de Russell impide un resultado redondo y agranda la diferencia interna entre sus dos pilotos.
La victoria de Antonelli refuerza al equipo en la pelea por el título, pero también coloca a Russell en una posición cada vez más incómoda dentro de la batalla por el Mundial.
Spa corona al líder
El Gran Premio de Bélgica suele separar las victorias de trámite de las victorias con peso. La de Antonelli pertenece al segundo grupo.
Ganó desde la posición de fuerza, resistió la presión de Ferrari y aprovechó el abandono de su rival directo. La carrera deja una imagen clara: Antonelli ya no es solo una promesa ni una sorpresa de inicio de temporada. Es el piloto que marca el paso del campeonato.
Después de Spa, el Mundial queda más inclinado hacia el italiano. Y la pregunta empieza a cambiar: ya no es si Antonelli puede pelear el título, sino quién puede impedir que lo gane.