Clément Turpin fue el árbitro de una de las jugadas más discutidas de los cuartos de final del Mundial 2026. Noruega reclamó que el balón había tocado uno de los cables de la cámara aérea antes del gol con el que Jude Bellingham empató el partido para Inglaterra.
El colegiado francés dejó continuar la acción y el tanto subió al marcador. Inglaterra terminó ganando 2-1 después de la prórroga y avanzó a las semifinales.
La jugada que Noruega reclamó a Turpin
La acción se inició con un saque largo del portero noruego Ørjan Nyland. El balón realizó un movimiento extraño durante su trayectoria y cayó en una zona en la que Inglaterra recuperó la posesión.
Elliot Anderson recibió la pelota, la jugada continuó por medio de Anthony Gordon y Bellingham anotó el empate en el tiempo añadido de la primera parte. Los jugadores noruegos protestaron inmediatamente ante Turpin. El seleccionador de Noruega, Ståle Solbakken, también recriminó la decisión al equipo arbitral cuando ambos conjuntos se dirigían a los vestuarios.
Qué habría ocurrido si el balón hubiera tocado el cable
Las Reglas de Juego establecen que el árbitro debe detener el partido cuando el balón entra en contacto con un objeto externo. En ese supuesto, el encuentro se reanuda mediante un balón a tierra.
El exárbitro Eduardo Iturralde González explicó que la jugada no podía ser revisada por el VAR porque ese posible contacto no forma parte de los supuestos contemplados en el protocolo de revisión. La decisión dependía, por tanto, de que Turpin o sus asistentes hubieran detectado el impacto.
La FIFA dice que no encontró pruebas del contacto
La FIFA respondió a las protestas mediante los datos recogidos por el balón conectado. Según el organismo, el sensor no registró ningún pico mientras la pelota estaba en el aire y, por ello, no existe evidencia tecnológica de que tocara el cable o de que este alterase su trayectoria.
La explicación no convenció a Solbakken, que mantuvo que el contacto había sido visible desde el banquillo. Thomas Tuchel, seleccionador inglés, señaló que confiaba en la información ofrecida por la tecnología.
La jugada no modificará el resultado del encuentro. Inglaterra disputará las semifinales después de eliminar a Noruega, mientras el debate continúa centrado en el alcance del VAR y la fiabilidad de los sensores utilizados durante el Mundial.