Un fantasma planea sobre el duelo entre España y Argentina, que se jugarán este domingo el título del Mundial 2026: Lionel Messi. Estados Unidos, país anfitrión de este partido, que sella el ganador de la copa del mundo, ha encontrado en la estrella del Inter de Miami mucho más que a un campeón del fútbol.
Desde su llegada al equipo de Florida, el argentino se ha convertido en uno de los mayores motores económicos del deporte estadounidense, así como en un importante inversor en otros sectores del país.
Por ello, aunque Estados Unidos mantiene una posición de neutralidad deportiva como organizador del Mundial 2026, ya hay quienes especulan con que un posible título para la selección del argentino argentino representa un importante escaparate económico para un país que lleva años apostando por consolidarse como una potencia futbolística.
Messi, el mejor embajador del fútbol en Estados Unidos
La llegada del argentino al Inter Miami cambió por completo la dimensión comercial del club y de la Major League Soccer (MLS). Según estimaciones de Sportico, la franquicia pasó de estar valorada en 585 millones de dólares en 2022 a alcanzar los 1.450 millones en 2026, convirtiéndose en el club más valioso de toda la competición.
Los ingresos también se dispararon. El club prevé facturar alrededor de 250 millones de dólares este año, impulsado por la venta de entradas, productos oficiales, acuerdos comerciales y derechos audiovisuales.
Un fenómeno que impulsa el turismo
El llamado "efecto Messi" también ha tenido consecuencias fuera de los estadios.
Un reportaje de The Wall Street Journal sostiene que la presencia del futbolista ha generado un impacto de miles de millones de dólares en sectores como la hostelería, la restauración, el comercio y el entretenimiento.
Cada partido del Inter Miami atrae a miles de visitantes que llenan hoteles, restaurantes y establecimientos comerciales, reforzando además la imagen internacional de Miami como destino turístico y deportivo.
El Mundial también es un negocio
La FIFA decidió trasladar parte de sus operaciones legales y de cumplimiento a Miami, mientras que otras instituciones futbolísticas, como la Asociación del Fútbol Argentino o el FC Barcelona, han reforzado igualmente su presencia en la ciudad.
Todo ello forma parte de una estrategia para convertir a Estados Unidos en uno de los grandes centros del negocio mundial del fútbol antes del Mundial de 2026.
En ese contexto, la figura de Messi actúa como un acelerador del interés internacional por la competición.
Un imperio empresarial construido en Estados Unidos
Más allá del césped, Messi también ha desarrollado buena parte de su actividad empresarial desde Estados Unidos.
Su sociedad Play Time Sports-Tech HoldCo, con sede en San Francisco, invierte en tecnología y deporte; su productora 525 Rosario opera desde Miami y Los Ángeles; y su marca de bebidas Más+ by Messi nació en el mercado estadounidense antes de expandirse internacionalmente.
Además, participa en negocios inmobiliarios, hoteleros y gastronómicos, entre ellos El Club de la Milanesa, que continúa su expansión por Estados Unidos.