El Tour entra en los Alpes con una etapa reina hacia Plateau de Solaison

La 15ª etapa del Tour de Francia se disputa este domingo entre Champagnole y Plateau de Solaison, una jornada de alta montaña llamada a mover la general antes del día de descanso. El recorrido, de 183,9 kilómetros, termina en un puerto inédito en el Tour y concentra sus mayores dificultades en el tramo final, con el Col de la Croisette y la subida definitiva a Plateau de Solaison

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Tour de Francia. Europa Press.

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El Tour de Francia vive este domingo una de esas jornadas que pueden cambiar el tono de toda la carrera. La etapa 15 une Champagnole y Plateau de Solaison en un recorrido de 183,9 kilómetros que abre de lleno el bloque alpino.

La organización la presenta como una etapa de montaña, con llegada en alto y un perfil pensado para castigar a los corredores antes de la jornada de descanso del lunes.

No es solo una cuestión de dureza acumulada. El final en Plateau de Solaison añade incertidumbre porque se trata de una llegada inédita en el Tour, aunque ya conocida por el ciclismo francés a través del Dauphiné.

La carrera ya está en la zona decisiva

La etapa ha entrado en su parte más exigente con la llegada al Col de la Croisette, una subida corta pero brutal, de apenas unos kilómetros y con rampas que rompen cualquier grupo.

En la última actualización disponible, la fuga seguía por delante, pero el pelotón de los favoritos empezaba a recortar diferencias. Tom Pidcock se movía en cabeza del grupo delantero, mientras varios corredores cedían por el ritmo impuesto en la subida.

Equipos como UAE y Visma han asumido trabajo en el pelotón, conscientes de que la etapa puede servir tanto para disputar la victoria como para colocar corredores por delante antes del ascenso final.

Pogačar llega como líder sólido

La etapa se disputa con Tadej Pogačar instalado en el maillot amarillo y con una ventaja importante sobre Jonas Vingegaard.

El esloveno reforzó su liderato el sábado con una victoria de autoridad en la etapa 14, en Le Markstein, y llega a Plateau de Solaison con margen suficiente para correr con más control que urgencia.

La pregunta es si sus rivales intentarán endurecer la carrera antes del puerto final o si esperarán a la última subida para atacar. Con una llegada como Solaison, cualquier desfallecimiento puede costar mucho más que unos segundos.

Plateau de Solaison, un final que puede hacer daño

La subida final a Plateau de Solaison es el gran reclamo de la jornada. Es una ascensión larga, exigente y con porcentajes capaces de abrir diferencias entre los hombres de la general.

El hecho de que no haya sido final de etapa en el Tour añade un punto de novedad. Los equipos tienen referencias, pero no una memoria reciente dentro de la carrera francesa sobre cómo se comporta el pelotón en este escenario concreto.

La clave estará en llegar con piernas al pie del puerto. Después de una etapa larga, con terreno quebrado y una Croisette muy dura antes del desenlace, el último ascenso puede convertirse en una selección natural.

La fuga busca sobrevivir

La fuga ha tenido protagonismo desde lejos, con corredores como PidcockCarapazParet-PeintreBernalRubioSimmons o Van Moer moviéndose en distintos cortes durante la jornada.

El problema para los escapados es el de siempre en una etapa de este perfil: si el pelotón de favoritos decide acelerar, la ventaja puede caer muy rápido.

La presencia de corredores con intereses en la montaña y de posibles hombres puente para los equipos grandes da valor táctico a la fuga. No todos corren por la etapa. Algunos también pueden estar preparando el terreno para ataques posteriores de sus líderes.

Vingegaard necesita mover la carrera

Para Jonas Vingegaard, la etapa ofrece una oportunidad y también una obligación. Si quiere recortar la diferencia con Pogačar, necesita encontrar un momento para poner en dificultad al líder.

El problema es que Pogačar ha mostrado una superioridad clara en los últimos días y su equipo mantiene capacidad para controlar la carrera. Atacar demasiado pronto puede ser un riesgo; esperar demasiado puede dejarlo sin margen.

La etapa hacia Solaison puede aclarar si todavía hay una pelea real por el maillot amarillo o si la batalla principal empieza a desplazarse hacia el podio.

La general, pendiente del último puerto

La jornada también importa para los puestos de honor. Detrás de Pogačar y Vingegaard, varios corredores llegan muy cerca entre sí y cualquier crisis puede cambiar el orden de la clasificación.

El joven Paul Seixas, que viene de vestirse de blanco, afronta una etapa especial en terreno conocido y con la presión añadida de correr ante una afición francesa volcada. También hay atención sobre Remco EvenepoelIsaac del Toro y otros aspirantes a consolidarse en la parte alta.

El Plateau de Solaison puede no decidir el Tour, pero sí puede dejarlo muy encarrilado.

Día de descanso después del golpe alpino

La etapa llega justo antes del día de descanso, un detalle que suele animar a los favoritos a gastar más de lo habitual. No hay que guardar tanto para mañana, porque mañana no habrá etapa.

Eso aumenta las opciones de una carrera agresiva en los últimos 50 kilómetros. La Croisette puede romper el orden previo y Solaison dictará sentencia.

El Tour entra en los Alpes con una pregunta clara: si Pogačar vuelve a resistir o incluso a atacar, sus rivales empezarán la última semana con muy poco margen. Si alguien consigue hacerle daño, el día de descanso llegará con carrera abierta.

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