CCOO ha cargado este miércoles contra el Plan Estratégico 2026-2029 de Navantia al considerar que vuelve a recurrir a una receta ya conocida, apoyada en grandes anuncios, metas y objetivos “inflados, mucha propaganda y, una vez más, la plantilla colocada en el centro de los sacrificios”.
Según el sindicato, el propio texto del plan admite la existencia de “problemas estructurales” que CCOO viene señalando desde hace años, como la subactividad, la fuerte dependencia de decisiones políticas, los altos costes ligados a la estructura interna de la compañía sin retorno económico claro y la falta de una planificación industrial estable a medio y largo plazo.
“Lo grave es que, una vez más, las soluciones pasan por ajustes organizativos, flexibilidad laboral y reordenación de plantilla, es decir, por trasladar y aumentar la presión a las personas trabajadoras en lugar de afrontar el verdadero debate de fondo: qué modelo industrial necesita Navantia y si hay compromiso real existe para sostenerlo”, ha reprochado la organización sindical en un comunicado.
Ante este escenario, CCOO ha reclamado a SEPI que actúe con total transparencia para impedir una “privatización encubierta” de la compañía pública, y que impulse un rejuvenecimiento de la plantilla mediante un incremento de la contratación de personal propio que evite la pérdida de conocimiento acumulado y de mano de obra cualificada. También pide claridad en las inversiones, que, a su juicio, deben respaldarse con presupuestos “firmes y claros” para acometer una modernización que permita competir con los astilleros más avanzados.
El sindicato añade otra crítica que califica de “inaceptable”: la ausencia de una voluntad real de negociación con la representación de los trabajadores, ya que el plan estratégico se ha entregado con apenas unos días de antelación. “Es evidente que la dirección menosprecia el diálogo social, la participación y la negociación. Únicamente quieren cubrir el expediente”, ha insistido.
En su análisis, CCOO subraya que el documento presenta metas muy ambiciosas, como duplicar los ingresos, elevar los márgenes, crear más empleo y lograr una elevada ocupación industrial, pero reconoce que todo ello queda condicionado por factores externos, entre ellos los programas del Ministerio de Defensa, las decisiones de la UE o la evolución de la situación geopolítica internacional.
El sindicato apunta además que el plan vuelve a poner el foco en la reducción de costes, el recorte de personal indirecto, la mejora de la eficiencia y la transformación digital, lo que, en su opinión, acabará derivando en mayor presión productiva, reordenación de puestos, riesgo de precarización y un mayor margen para la externalización encubierta.
“CCOO lo tiene claro: sin un plan de empleo, sin inversiones, sin formación real y sin participación de la plantilla, todo es puro escaparate. Mucha tecnología en el papel y poca mejora productiva”, ha denunciado la organización, que remacha que el futuro de Navantia no debe levantarse “contra sus trabajadores y trabajadoras, ni al margen de su representación sindical”.