El vicepresidente primero de la CEOE, Miguel Garrido, ha expresado su preocupación respecto a la actitud del Gobierno hacia el sector empresarial. Según Garrido, si el ministro de Industria y Comercio, Jordi Hereu, desea realmente fortalecer las empresas españolas, debería comenzar por “no criminalizando” su actividad, en lugar de simplemente declararlo. Durante el VII Foro Iberoamericano de la mipyme en Tenerife, Garrido criticó el enfoque gubernamental que, a su juicio, ha atacado a las empresas en los últimos años, afectando negativamente su capacidad para operar eficazmente.
Hereu, por su parte, defendió la necesidad de reforzar la base material y económica de las empresas para apoyar el modelo europeo de democracia social, durante su intervención en el mismo evento. El presidente de la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) y vicepresidente de CEOE, agregó que el Gobierno debería aliviar las cargas regulatorias y no complicar más la normativa laboral, que impide una mejora en la competitividad y en las condiciones laborales.
“Claro que creemos que se necesitan las empresas para sostener el estado del bienestar, por supuesto, pero lo que tienen que hacer más que decirlo, es poner las condiciones para que esto se pueda llevar a cabo”, añadió Garrido. Además, destacó la situación “dramática” de los salarios en España, que se sitúan por debajo de la media europea, y criticó al Gobierno por no proporcionar las herramientas necesarias para mejorar los márgenes empresariales y los sueldos de los trabajadores.
Finalmente, Garrido comentó sobre las discrepancias recientes con el Ministerio de Trabajo y Economía Social respecto a la ley de prevención de riesgos, señalando que el Gobierno tiene una tendencia a imponer medidas en lugar de negociarlas, lo cual complica la cooperación y el diálogo necesario para avanzar en temas críticos para el sector empresarial.
