El aeropuerto italiano de Catania-Fontanarossa, situado en la isla de Sicilia, ha paralizado todas sus operaciones hasta las 11.00 horas de mañana miércoles, 12 de agosto, debido a las recientes emisiones de ceniza y fragmentos de roca del volcán Etna, lo que ha obligado a cancelar o desviar más de 200 vuelos.
El tráfico aéreo en Sicilia suma ya cinco jornadas de alteraciones desde que el pasado viernes el Etna comenzara a expulsar grandes cantidades de ceniza, hasta el punto de formarse densas coladas de lava procedentes de dos bocas eruptivas localizadas a 2.360 y 2.750 metros de altitud, según el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) de Italia.
Durante la noche del lunes se abrió además un nuevo conducto eruptivo a unos 1.900 metros de altura. Este martes, solo un avión consiguió despegar en un vuelo nacional a primera hora, tal y como recoge “DPA”.
Los pasajeros afectados, que se calculan en torno a unas 30.000 personas, tratan de desplazarse al aeropuerto de la capital regional, Palermo. Al mismo tiempo, numerosos turistas en Sicilia se han visto obligados a alargar sus vacaciones, ya que la oferta de alojamiento en este destino italiano está completamente ocupada.
El Etna, con más de 3.300 metros de altitud, entra en erupción de forma periódica y permanece bajo observación permanente por parte de las autoridades científicas.