El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, indicó este lunes que, por el momento, no aprecia ninguna evidencia de que la rebaja de impuestos aprobada por el Gobierno el pasado viernes no se esté trasladando “de manera completa” al precio final de los carburantes. No obstante, recalcó que el Ejecutivo mantendrá una supervisión “día a día” de la evolución de los importes en las gasolineras.
“Ya hemos visto este fin de semana el impacto directo de la rebaja fiscal en la reducción de los precios de los combustibles en las gasolineras”, señaló el responsable de Economía en unas declaraciones a los medios realizadas en la sede de la Embajada de España en la República Francesa, en París.
Aun así, Cuerpo subrayó que el contexto internacional sigue siendo muy inestable. Recordó que la semana pasada el precio del crudo Brent repuntó en torno a 10 dólares frente a los niveles de la semana anterior, un encarecimiento que tarda varios días en trasladarse por completo al importe de los combustibles que pagan los consumidores.
En esta línea, el ministro insistió en que, por ahora, no se detecta ningún indicio de que la reducción impositiva no se esté reflejando íntegramente en los precios, pero reiteró que el Gobierno continuará vigilando “día a día” con los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC). Este organismo permite comparar los precios antes y después de impuestos para medir con precisión el efecto de la rebaja fiscal. “Por lo tanto, podemos seguir perfectamente cuál es la traslación de esta rebaja de impuestos a los precios”, remarcó.
Cuerpo recordó también que esta misma semana se someterá a votación en el Congreso el real decreto ley con medidas para amortiguar el impacto de la guerra de Irán, y expresó su deseo de que obtenga un respaldo “lo más grande y unánime posible en el Congreso”.
“Hemos visto este mismo fin de semana cómo se han reducido los precios de los combustibles de las gasolineras y esto ya se está trasladando en beneficios al día a día de los ciudadanos y de las empresas y por lo tanto esperamos que pueda tener el mayor consenso posible”, añadió.
Respecto al otro real decreto ley aprobado el viernes, centrado en el ámbito de la vivienda, el ministro reiteró lo avanzado por el presidente del Gobierno: actualmente no existe una mayoría suficiente para sacarlo adelante. Pese a ello, aseguró que en las próximas semanas el Ejecutivo intensificará las negociaciones parlamentarias con el objetivo de reunir los apoyos necesarios.
Impacto económico de la guerra
En relación con las consecuencias de la guerra, Cuerpo admitió que todavía es pronto para cuantificar su efecto global sobre la economía, aunque distintos servicios de estudios ya trabajan con varios escenarios condicionados, sobre todo, por la duración del conflicto.
Según el ministro, muchos analistas coinciden en que España podría captar una parte importante de los flujos turísticos que están dejando de dirigirse a Oriente Medio. “Nosotros en España estamos preparados, somos un país que el año pasado alcanzó cerca de los 100 millones de turistas. Estamos preparados para hacer frente a este incremento de turistas y estoy seguro de que los que vengan, como siempre sucede, tendrán la mejor experiencia posible”, afirmó.
Cuerpo detalló que la evolución de la guerra se transmite a la economía a través de diferentes canales. Uno de los principales es la inflación, en particular por el encarecimiento de la energía. Sin embargo, destacó que España está logrando contener en parte ese aumento gracias a las medidas aprobadas la semana pasada, lo que resulta positivo también a medio plazo, ya que contribuye a evitar que el shock energético se propague al resto de bienes, incluida la cesta de la compra.
Otro canal de transmisión se observa en los mercados financieros, donde se ha producido un incremento generalizado de los tipos de interés, lo que eleva a corto plazo el coste por intereses que deben afrontar los Estados. A este respecto, el ministro sostuvo que España afronta esta situación en una posición relativamente favorable, al contar con una deuda emitida fundamentalmente a largo plazo, con una vida media cercana a los ocho años. Esto implica que cada ejercicio solo es necesario refinanciar en torno al 10-12% del volumen total, lo que, en sus palabras, amortigua el impacto de subidas rápidas de los tipos.
“Nos protege con respecto a estas subidas rápidas de intereses y es otro factor, otro colchón, en el que hemos ido trabajando en los últimos años protegiéndonos ante este tipo de circunstancias”, apuntó.
Cuerpo concluyó que cualquier avance hacia la resolución del conflicto será una excelente noticia, primero desde el punto de vista humanitario y también en términos económicos para la ciudadanía española, que ya está soportando el coste de la guerra. “Vamos a ver cómo evoluciona la situación, siendo flexibles y estando preparados para ampliar esta respuesta si es que fuera necesario”, zanjó.