Septiembre comienza con un cambio importante para los conductores que tengan que pasar por la gasolinera. Desde este 1 de septiembre, el diésel tendrá una reducción de 20 céntimos por litro, frente a los 10 céntimos aplicados durante agosto, mientras que la gasolina seguirá el camino contrario y su rebaja pasará de 10 a 5 céntimos por litro.
El cambio está establecido en el sistema aprobado por el Gobierno para amortiguar el encarecimiento de los carburantes. El Real Decreto-ley 18/2026, de 29 de junio, establece para septiembre una reducción ordinaria de cinco céntimos por litro e incorpora un mecanismo de protección que eleva la rebaja a 20 céntimos cuando el incremento interanual del precio del carburante supera el umbral previsto.
La diferencia será especialmente visible para los usuarios de vehículos diésel. Respecto a agosto, dispondrán de 10 céntimos adicionales de reducción por cada litro repostado. Los conductores de gasolina, por el contrario, perderán cinco céntimos de la rebaja que disfrutaban hasta el 31 de agosto.
Cuánto cuesta la gasolina y el diésel hoy, 31 de agosto
El cambio fiscal llega con el diésel todavía claramente por encima de la gasolina. Según los datos actualizados este 31 de agosto por DieselGasolina, el precio medio nacional de la gasolina 95 se sitúa en 1,743 euros por litro, mientras que el gasóleo A alcanza los 1,871 euros por litro.
La gasolina 98 registra un precio medio de 1,923 euros por litro y el gasóleo A+ se sitúa en 1,966 euros por litro. Son precios correspondientes al último día de agosto y pueden variar entre estaciones de servicio y a medida que se comuniquen nuevas tarifas.
Estos valores no permiten conocer exactamente cuánto costará cada combustible el 1 de septiembre. Aunque el cambio fiscal está fijado, el precio final del surtidor depende también de la evolución del precio del carburante antes de impuestos y de otros componentes. Por ello, no puede asumirse que el diésel vaya a costar mañana exactamente 10 céntimos menos que hoy.
Cuánto ahorrarás con un depósito de diésel desde septiembre
El efecto del cambio fiscal sí puede calcularse. El diésel pasa de una reducción de 10 céntimos por litro en agosto a otra de 20 céntimos en septiembre, lo que supone una ventaja adicional de 10 céntimos por cada litro repostado.
Para un depósito de 40 litros, el cambio supone cuatro euros adicionales de ahorro. En uno de 50 litros, la diferencia asciende a cinco euros, mientras que llenar 60 litros permitirá beneficiarse de seis euros adicionales respecto a la reducción aplicada durante agosto.
| Litros repostados | Diésel: ahorro adicional | Gasolina: rebaja que pierde |
|---|---|---|
| 40 litros | 4 € | 2 € |
| 50 litros | 5 € | 2,50 € |
| 60 litros | 6 € | 3 € |
La gasolina pierde cinco céntimos de rebaja
La situación será justamente la contraria para los conductores de vehículos de gasolina. Durante agosto disfrutaban de una reducción de 10 céntimos por litro, pero desde el 1 de septiembre esta se reducirá a cinco céntimos.
El efecto fiscal equivale a cinco céntimos más por cada litro respecto al sistema aplicado durante agosto. En un repostaje de 40 litros supone una diferencia de dos euros; con 50 litros son 2,50 euros y con 60 litros, tres euros.
Esto tampoco significa que el precio visible en todas las gasolineras tenga que subir exactamente cinco céntimos durante la madrugada del 31 de agosto al 1 de septiembre. La variación del precio base puede compensar, ampliar o reducir el efecto del cambio fiscal sobre el precio final.
Por qué el diésel recibe una rebaja mayor
La diferencia entre ambos combustibles responde al mecanismo incorporado por el Gobierno para adaptar las reducciones fiscales a la evolución de los precios. El sistema contempla una protección reforzada cuando determinados carburantes registran incrementos suficientemente elevados.
El gasóleo registró en julio un aumento interanual del 15,7%, lo que activa la reducción reforzada de 20 céntimos por litro prevista para septiembre. La gasolina, en cambio, registró un incremento interanual del 7,3% y no alcanzó el umbral necesario.
De esta manera, el diésel pasa de los 10 céntimos de agosto a 20 céntimos en septiembre, mientras que la gasolina queda sometida a la reducción ordinaria de cinco céntimos.
¿Es mejor repostar el 31 de agosto o esperar al 1 de septiembre?
Desde el punto de vista exclusivamente fiscal, un conductor de un vehículo diésel se beneficia de esperar al 1 de septiembre, ya que la reducción aumenta en 10 céntimos por litro respecto a agosto.
Para un vehículo de gasolina ocurre lo contrario: la reducción vigente hasta el 31 de agosto es de 10 céntimos y desde septiembre se limita a cinco. Fiscalmente, por tanto, repostar gasolina antes del cambio permite conservar cinco céntimos adicionales de rebaja por litro.
La comparación debe entenderse únicamente desde el efecto de la medida fiscal. Los precios de los carburantes pueden variar simultáneamente por otros factores, por lo que el precio efectivo que encontrarán los conductores en las estaciones de servicio el 1 de septiembre tendrá que comprobarse una vez actualizadas las tarifas.
Cómo cambia la rebaja de gasolina y diésel en septiembre
La diferencia entre agosto y septiembre puede resumirse en dos movimientos opuestos: el diésel duplica su reducción y la gasolina pierde la mitad de la suya.
| Carburante | Agosto | Desde el 1 de septiembre | Cambio |
|---|---|---|---|
| Diésel | 10 cént./l | 20 cént./l | +10 cént./l de rebaja |
| Gasolina | 10 cént./l | 5 cént./l | -5 cént./l de rebaja |
El nuevo escenario entra en vigor este martes 1 de septiembre. A partir de entonces será posible comprobar cuánto se traslada el cambio fiscal a los precios medios efectivos de gasolina y diésel en las estaciones de servicio españolas.