La Federación Nacional de Minoristas (NRF), principal organización que representa a las cadenas y comercios minoristas en Estados Unidos, valora que el dictamen del Tribunal Supremo, que declara ilegales los aranceles recíprocos masivos impulsados por Donald Trump, aporta la seguridad jurídica que reclamaba el sector. Al mismo tiempo, pide que se articule sin demoras un mecanismo eficaz para devolver los gravámenes cobrados a las compañías afectadas.
“El anuncio de hoy de la Corte Suprema sobre los aranceles proporciona la certeza que tanto necesitan las empresas y fabricantes estadounidenses, permitiendo que las cadenas de suministro globales operen sin ambigüedades”, ha señalado el vicepresidente ejecutivo David French.
En esta línea, French ha remarcado que una política comercial previsible y coherente “es esencial” para apuntalar el crecimiento de la economía, favorecer la creación de puestos de trabajo y abrir nuevas oportunidades para las familias estadounidenses.
Tras la decisión del Supremo, la NRF reclama a las instancias judiciales inferiores “a garantizar un proceso fluido para reembolsar los aranceles a los importadores estadounidenses”, enfatizando que estos reembolsos actuarán como un estímulo para la actividad económica y permitirán a las empresas destinar de nuevo esos recursos a sus operaciones, a sus plantillas y a sus clientes.
El Tribunal Supremo de Estados Unidos resolvió este viernes que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) no concede al presidente la potestad de fijar los llamados aranceles recíprocos, lo que supone hasta ahora el mayor revés judicial para Donald Trump desde su vuelta a la Casa Blanca.
“La IEEPA no autoriza al presidente a imponer aranceles”, afirma la sentencia del Alto Tribunal, de mayoría conservadora, que por 6 votos a 3 ha confirmado el criterio de una corte inferior, la cual ya había considerado que el uso de esta norma de 1977 por parte del presidente sobrepasaba sus competencias. Los magistrados Clarence Thomas, Samuel Alito y Brett Kavanaugh han formulado un voto discrepante.
Con este pronunciamiento, el Supremo descarta la lectura defendida por la Administración, según la cual la IEEPA permitía al presidente imponer por sí solo aranceles sin límite y al margen de las importantes restricciones de procedimiento previstas en otras leyes arancelarias. Al contrario, subraya que la Casa Blanca debe “aducir una autorización clara del Congreso” para poder asumir una facultad tan extraordinaria como la de fijar aranceles.
Donald Trump ya había avisado a mediados de enero de que, si la Corte fallaba contra las tarifas, sería “un completo desastre” que forzaría al país a proceder al reembolso de “billones” de dólares.