Los jefes de Estado y de Gobierno del G7 han subrayado el carácter estratégico de las cadenas de suministro de minerales críticos para la prosperidad y la seguridad de sus economías. Al mismo tiempo, han insistido en la urgencia de reducir las vulnerabilidades ligadas a estos recursos, planteándose como meta rebajar la dependencia de proveedores como China por debajo del 60% en 2030 y, si es posible, acercarse al 50% en un plazo más corto.
“Expresamos nuestra profunda preocupación por el uso de políticas y prácticas ajenas al mercado y la coerción económica, incluidas las restricciones arbitrarias a la exportación y las medidas de represalia sobre minerales críticos y sus productos de doble uso relacionados, todo lo cual socava la seguridad y la resiliencia económicas”, señala el comunicado emitido por los representantes de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, junto con la Unión Europea, tras la cita celebrada esta semana en la localidad francesa de Evian.
De esta forma, las potencias del G7 han manifestado su voluntad de colaborar con países socios para reducir las dependencias consideradas críticas y asegurar que no prosperen los intentos o amenazas de utilizar esas dependencias económicas como herramienta de presión.
“Buscamos disuadir y estamos preparados para actuar, de manera coordinada cuando sea necesario, contra la coerción económica”, han remarcado los líderes en su declaración.
“Aspiramos a reducir significativamente nuestra dependencia de un único proveedor fuera del G7 y los países socios en el caso de tierras raras e imanes permanentes, hasta situarla por debajo del 60% para 2030 y seguir reduciéndola progresivamente, con la ambición de alcanzar el 50% lo antes posible”, han anunciado en su comunicado conjunto.
Para alcanzar estos objetivos, el G7, en colaboración con los países socios, se ha propuesto reforzar la cooperación en proyectos de extracción, procesado y reciclaje a lo largo de toda la cadena de suministro. Además, pretende impulsar iniciativas coordinadas mediante la agregación de la demanda y la movilización de recursos financieros conjuntos, tanto públicos como privados.
En esta línea, los mandatarios han admitido que el refuerzo de la capacidad industrial —incluyendo el procesado y el reciclaje— imprescindible para diversificar el suministro exige poner en marcha capital público y privado. Esto abarca inversiones directas, esquemas de garantías y contratos de compraventa, junto con la creación de marcos de inversión estables y una mayor transparencia y correcta valoración de mercado. Todo ello está orientado a asegurar el abastecimiento y a favorecer la financiación de las cadenas de valor de minerales críticos para cerrar la brecha de inversión antes de 2030.
Asimismo, han acordado avanzar en la puesta en marcha de mecanismos armonizados e interoperables que permitan garantizar la trazabilidad y la transparencia sobre el origen de los minerales críticos. El plan es iniciar un proyecto piloto centrado en litio y níquel, procurando no dañar la competitividad ni generar costes desproporcionados, y después ampliarlo cada año a cinco minerales críticos adicionales, con especial foco en las tierras raras.
Por otra parte, los líderes del G7 han destacado la relevancia que puede tener el almacenamiento estratégico de minerales críticos para reforzar la seguridad de suministro y la estabilidad de los mercados. En consecuencia, se han comprometido a desarrollar y aumentar la capacidad nacional de almacenamiento, además de compartir información sobre sistemas de acopio, mejores prácticas, metodologías y fórmulas de compra y distribución.
Con el fin de anticipar y gestionar mejor posibles crisis de suministro y reducir la volatilidad de los precios, los socios del G7 se han comprometido también a crear un mecanismo de cooperación conjunta con el apoyo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y su infraestructura de datos. Este instrumento permitirá compartir, cuando sea necesario, con los miembros del G7 y países afines, “datos y alertas sobre futuras tensiones en el mercado o perturbaciones en la oferta o la demanda”.