El ecosistema de centros de datos en la Península Ibérica se ha afianzado como uno de los más activos de Europa, tras multiplicar por más de cuatro su capacidad desde 2019 hasta situarse en un potencial ejecutable de 4,5 GW de potencia IT en el medio plazo.
En la actualidad, la región suma 1,4 gigavatios de capacidad TI activa (GW IT), incluyendo tanto instalaciones ya operativas como proyectos en fase de construcción, a los que se añaden 3,1 GW IT adicionales en desarrollo con un grado de visibilidad suficiente para considerarse ejecutables. Todo ello se produce en un entorno marcado por el auge de la inteligencia artificial, el crecimiento de la demanda 'cloud' y la amplia disponibilidad de energía renovable.
El volumen agregado de proyectos anunciados en el área de Iberia se sitúa en torno a los 10,5 GW IT. De esa cifra, aproximadamente un 40% corresponde a desarrollos claramente identificados, respaldados por capital institucional y con mayor probabilidad de materializarse, mientras que el resto permanece en etapas tempranas, con una visibilidad más limitada sobre su ejecución real.
Este cambio de escala coloca al mercado ibérico en un momento crítico, en el que convertir un 'pipeline' sin precedentes en capacidad operativa efectiva será determinante para consolidar su papel como uno de los principales 'hubs' digitales de Europa. En este contexto, la energía disponible y el marco regulatorio emergen como elementos clave para desbloquear el crecimiento, al tiempo que se incrementa el apetito inversor a lo largo de toda la cadena de valor del sector.
De acuerdo con el informe Iberian Data Center Market, elaborado por CBRE, Madrid refuerza su posición como primer hub de colocation de la Península, con 224 MW IT en funcionamiento, 228 MW IT en obras y un potencial total de 1,3 GW IT que integra tanto operadores de colocation como 'hyperscalers', apoyado en un modelo multinodo que se despliega a lo largo de los corredores de la A1 y la A2.
Barcelona conserva el segundo puesto entre los mercados ibéricos, con 59 MW IT ya operativos, 48 MW IT en construcción con entrada en servicio prevista antes de 2028 y un potencial de 281 MW IT a largo plazo. Su crecimiento se ve condicionado por la limitada disponibilidad de suelo urbano, aunque mantiene un fuerte respaldo gracias a su rol estratégico en la conectividad internacional.
Lisboa, por último, inicia una nueva fase de crecimiento tras varios años de estabilidad, con 15 MW IT en operación, 11 MW IT en construcción y más de 300 MW IT detectados como potencial a futuro.