El presidente de Mapfre, Antonio Huertas, ha subrayado que la implantación de la inteligencia artificial (IA) en la compañía no supondrá un recorte de plantilla, sino un cambio profundo en la forma de desempeñar las tareas.
“La IA no viene a quitar trabajo en Mapfre, viene a transformar nuestro trabajo”, ha señalado Huertas durante su intervención en un encuentro organizado este lunes por Nueva Economía Fórum, donde ha defendido el papel de esta tecnología en la evolución del negocio.
El máximo responsable del grupo asegurador ha remarcado el historial de innovación de Mapfre, recordando hitos como el lanzamiento de Verti como aseguradora nativa digital o su participación en un ‘supermercado’ de pólizas comercializadas directamente a través de Amazon.
“La IA va a ser una gran aportación y nos embarcamos con ella de manera muy positiva”, ha indicado. Entre los usos más relevantes de esta tecnología, ha destacado su potencial para mejorar la situación de comunidades y sociedades con menos recursos económicos.
Huertas ha precisado que la IA puede contribuir a que el seguro sea más accesible para estos colectivos. “Los seguros están hechos en general para sociedades desarrolladas, pero no hemos sido capaces todavía de crear, intensificar y acercar un producto y servicio para poblaciones mayoritariamente pobres y humildes”, ha apuntado.
En cualquier caso, desde Mapfre se insiste en que su modelo de uso de la IA “siempre va a ser híbrida”, además de “respetuosa” y bajo un gobierno humano con criterios de trabajo homogéneos. “Gestionaremos la inteligencia artificial, pero con inteligencia humana al frente para poder capitalizar la mejora de las personas”, ha remarcado.
Al ser preguntado por la coyuntura económica en Europa, Huertas ha considerado que el continente atraviesa una etapa de sobrecarga normativa. “Producir en Europa es más caro, más complejo, menos competitivo”, ha afirmado, lo que a su juicio deriva en “menos oportunidad de innovar”.
Aunque ha recalcado que Mapfre es un “defensor absoluto” de la supervisión, ha precisado que existen “enormes oportunidades” para aplicar un enfoque más flexible y evitar que Europa termine convertida en un “parque temático”.
“La supervisión excesiva crea barreras innecesarias que al final se nos van a volver en contra. Nuestros productos se vuelven menos competitivos”, ha añadido.
En cuanto al contexto empresarial en Latinoamérica, Huertas ha recordado que la región arrastra una brecha de aseguramiento de 315.000 millones de dólares para equipararse a los niveles de cobertura propios de los estándares europeos. “Eso puede ser un problema pero también una oportunidad”, ha enfatizado.