La inflación de la eurozona se situó definitivamente en el 2,9% interanual en julio de 2026, frente al 2,8% registrado en junio y el 2% de un año antes. Eurostat ha confirmado así este miércoles la estimación adelantada publicada a finales de julio.
El dato reduce prácticamente a cero el margen del Banco Central Europeo (BCE) para plantearse una bajada de los tipos de interés a corto plazo. La discusión se mueve ahora en la dirección contraria: si la persistencia de la inflación y el encarecimiento de la energía obligarán a aprobar una nueva subida en septiembre.
En el conjunto de la Unión Europea, la inflación también avanzó una décima, desde el 2,9% hasta el 3%. La evolución fue desigual: los precios bajaron en 15 Estados miembros, se mantuvieron estables en tres y aumentaron en nueve, según los datos definitivos de Eurostat.
La energía y los servicios explican el repunte de la inflación
La energía fue el componente que más se aceleró durante julio. Sus precios aumentaron un 10,3% interanual, frente al 8,5% de junio, y aportaron 0,94 puntos porcentuales a la inflación general.
Este encarecimiento está relacionado con la subida del petróleo y el gas derivada de las tensiones en Oriente Próximo. El precio del barril de Brent ha vuelto a superar los 90 dólares, aumentando el coste de los carburantes, el transporte y determinados procesos industriales.
Los servicios, sin embargo, continuaron siendo el principal componente de la inflación de la eurozona por su peso en el consumo. Sus precios aumentaron un 3,3%, una décima más que en junio, y aportaron 1,55 puntos al dato general.
Evolución por grandes grupos
| Componente | Inflación en julio | Inflación en junio | Aportación al IPC |
|---|---|---|---|
| Energía | 10,3% | 8,5% | 0,94 puntos |
| Servicios | 3,3% | 3,2% | 1,55 puntos |
| Alimentos, alcohol y tabaco | 1,2% | 1,5% | 0,23 puntos |
| Bienes industriales no energéticos | 0,9% | 0,7% | 0,23 puntos |
La alimentación ofreció la principal señal de alivio. Los alimentos, el alcohol y el tabaco moderaron su inflación desde el 1,5% hasta el 1,2%. En concreto, los alimentos no elaborados pasaron del 3,1% al 2,4%.
La inflación subyacente —que excluye la energía y los alimentos, el alcohol y el tabaco— aumentó una décima, hasta el 2,5%. Este indicador es especialmente relevante para el BCE porque permite comprobar si el shock energético se está trasladando al resto de los precios.
España tiene más inflación que Alemania, Francia e Italia
España se mantiene entre las grandes economías de la eurozona con mayor inflación. El índice armonizado aumentó hasta el 3,9% en julio, frente al 3,6% de junio. La tasa española supera en un punto el promedio de la zona euro.
Alemania también experimentó un repunte, desde el 2,4% hasta el 2,8%, mientras que Francia pasó del 2% al 2,4%. Italia fue la única de las cuatro grandes economías que moderó su tasa, desde el 3% hasta el 2,9%.
| País | Julio de 2026 | Junio de 2026 | Evolución |
|---|---|---|---|
| España | 3,9% | 3,6% | +0,3 puntos |
| Alemania | 2,8% | 2,4% | +0,4 puntos |
| Francia | 2,4% | 2,0% | +0,4 puntos |
| Italia | 2,9% | 3,0% | -0,1 puntos |
| Eurozona | 2,9% | 2,8% | +0,1 puntos |
Los datos corresponden al índice armonizado de precios de consumo, que emplea una metodología común y permite comparar la inflación entre los países europeos. No debe confundirse con el IPC nacional publicado por el INE.
¿Puede el BCE bajar los tipos de interés?
Con una inflación general del 2,9%, una subyacente del 2,5% y los servicios todavía creciendo por encima del 3%, una bajada de tipos en septiembre resulta muy improbable.
El BCE elevó en junio el interés de la facilidad de depósito desde el 2% hasta el 2,25% para responder al nuevo shock inflacionista. En julio decidió mantenerlo sin cambios, aunque la presidenta de la institución, Christine Lagarde, reconoció que algunos miembros del Consejo de Gobierno habían valorado la posibilidad de otra subida.
Los tipos oficiales se encuentran actualmente en estos niveles:
- Facilidad de depósito: 2,25%.
- Operaciones principales de financiación: 2,40%.
- Facilidad marginal de crédito: 2,65%.
El BCE insiste en que tomará sus decisiones reunión a reunión, atendiendo a la evolución de la inflación, los salarios, la actividad económica y la transmisión de la política monetaria.
El gobernador del Banco de Finlandia y miembro del Consejo de Gobierno, Olli Rehn, ha señalado este miércoles que el crecimiento salarial continúa siendo moderado y que, por ahora, no se observan efectos inflacionistas de segunda ronda. Esta circunstancia podría permitir al BCE esperar antes de volver a subir los tipos, pero no justificaría una rebaja inmediata.
Cuándo es la próxima reunión del BCE
La próxima reunión de política monetaria del BCE se celebrará los días 9 y 10 de septiembre de 2026 en Berlín. La decisión se comunicará el jueves 10 de septiembre y estará acompañada de una rueda de prensa de Christine Lagarde, según el calendario oficial del BCE.
Antes de esa cita se conocerán dos referencias decisivas: la estimación adelantada de la inflación de agosto, el 1 de septiembre, y las nuevas proyecciones económicas del BCE sobre inflación y crecimiento.
El escenario ha cambiado respecto a comienzos de año. Los mercados monetarios descuentan alrededor de 45 puntos básicos adicionales de subidas antes de que termine 2026. Eso equivale, aproximadamente, a casi dos aumentos de 0,25 puntos.
Las expectativas actuales otorgan una probabilidad elevada a que el BCE suba en septiembre la facilidad de depósito desde el 2,25% hasta el 2,50%, aunque la decisión dependerá especialmente de la inflación de agosto y de la evolución del petróleo.
Qué implica la inflación para las hipotecas
El repunte de la inflación no modifica directamente las cuotas hipotecarias, pero sí condiciona los tipos del BCE y, por extensión, el euríbor utilizado en la mayoría de las hipotecas variables españolas.
El euríbor a 12 meses se situó el 18 de agosto en el 2,956%, después de haber aumentado durante las últimas sesiones. Este indicador recoge anticipadamente las expectativas sobre los tipos de interés: si el mercado espera que el BCE suba los tipos o los mantenga elevados durante más tiempo, el euríbor tiende a subir.
Para los hogares con una hipoteca variable, el efecto dependerá del mes en que se revise el préstamo y del valor del euríbor utilizado en la revisión anterior. El dato de julio no obliga por sí solo al BCE a subir los tipos en septiembre. El repunte procede principalmente de la energía, un componente que la política monetaria no puede controlar directamente. Sin embargo, la persistencia de los servicios, el avance de la inflación subyacente y el riesgo de que el encarecimiento energético se traslade al resto de la economía dificultan cualquier bajada y mantienen abierta la posibilidad de un nuevo endurecimiento monetario.