El fondo Kintbury Capital ha incrementado su posición corta en Grifols hasta el 1% de su capital social, marcando así su cota más elevada desde que existen registros públicos, de acuerdo con la información comunicada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Paralelamente, el fondo Millennium conserva una posición bajista activa del 0,59%, que permanece sin cambios desde el pasado mes de noviembre.
El 'modus operandi' de un inversor bajista que opera con cortos implica que tiene que tomar prestadas acciones de un tercero para venderlas en los mercados y luego recomprarlas y devolvérselas a su dueño original. El beneficio así se obtiene cuando la cotización de un valor cae.
En diciembre, S&P Global Ratings mejoró la calificación crediticia de Grifols como emisor de “B+” a “BB-”, con perspectiva estable, y elevó también la nota de su deuda sénior no garantizada a “B”.
Kintbury Capital afloró su primera posición corta en Grifols el 27 de octubre de 2022, con un 0,51% del capital, porcentaje que representa el segundo mínimo histórico, mientras que el máximo comunicado por la gestora se elevó al 1% el 22 de enero de 2026.
De este modo, la apuesta bajista del fondo sobre la farmacéutica se ha disparado un 91% entre el 27 de octubre de 2022, fecha del primer registro comunicado, y el 21 de enero de 2026, último dato disponible.
Grifols, a la espera de presentar sus cuentas anuales, obtuvo un beneficio neto de 304 millones de euros en los nueve primeros meses de 2025, más que triplicando (+245%) los 88 millones registrados en el mismo periodo de 2024.