La confianza de los inversores en Alemania ha registrado en julio un fuerte repunte, respaldada por la expectativa de que las reformas anunciadas comiencen a notarse en la economía y por la mejora del comportamiento de los sectores exportadores. Todo ello se produce pese a la incertidumbre derivada del conflicto en Oriente Próximo, de acuerdo con el indicador elaborado por el Centro de Investigaciones Económicas Europeas de Leibniz (ZEW), que se sitúa en su nivel más elevado desde febrero.
En concreto, el índice de expectativas de los inversores germanos ha avanzado en julio hasta los 26,3 puntos, frente a los 10,5 registrados en junio, marcando así su mejor lectura desde los 58,3 puntos alcanzados a mediados de febrero, antes del estallido de la guerra con Irán.
Paralelamente, la valoración de la coyuntura actual en Alemania también muestra una ligera mejora en julio, al pasar de -81 puntos en el mes anterior a -77,6 puntos.
“Las perspectivas económicas continúan mejorando en julio; parece que las reformas están surtiendo efecto”, ha comentado Achim Wambach, presidente del ZEW, destacando que los sectores orientados a la exportación, así como la demanda interna, “experimentan un crecimiento sostenido”.
“No obstante, la incertidumbre asociada a la evolución del conflicto con Irán y al precio del petróleo sigue siendo un factor crucial que afecta a las perspectivas de recuperación de la economía alemana”, ha advertido Wambach.
En la zona euro, el indicador de expectativas ha avanzado en julio hasta los 23,4 puntos, frente a los 9,5 del mes anterior. Aun así, la percepción de la situación económica actual continúa en terreno negativo, si bien mejora en 5,7 puntos, hasta situarse en -37,7 puntos.
En cuanto a la zona euro, las expectativas para la eurozona apuntan a un fuerte crecimiento en junio, con una lectura de 9,5 puntos, frente a los -9,1 del mes anterior, mientras que la evaluación de la situación económica se mantiene negativa en -43,4 puntos, por debajo de los -41,4 enteros de mayo.
“El indicador ZEW vuelve a terreno positivo, ya que los expertos del mercado financiero prevén que el conflicto con Irán está cerca de su fin”, ha comentado Achim Wambach, presidente del ZEW, para quien es probable que esto alivie la enorme presión sobre los precios de la energía y la inflación, beneficiando a las industrias de alto consumo energético y a los hogares, además de fortalecer la demanda interna.