El índice de precios de producción de China avanzó en mayo hasta el 3,9% interanual, por encima del incremento del 2,8% registrado en abril. Este repunte supone el mayor aumento de los precios a la salida de fábrica en la segunda mayor economía del mundo desde julio de 2022, según los datos difundidos por la Oficina Nacional de Estadística.
Con este dato, la inflación industrial encadena ya tres meses seguidos de avances, después de haber permanecido en terreno negativo durante 41 meses consecutivos. Esta nueva fase alcista coincide en el tiempo con los meses de conflicto en Oriente Próximo.
La oficina estadística china explicó que el encarecimiento de los precios industriales estuvo respaldado principalmente por la subida del coste de la energía, así como por “la profunda integración de la IA en diversos campos y el aumento de la demanda de capacidad de computación”, factores que impulsaron al alza las cotizaciones de los metales no ferrosos, la maquinaria eléctrica y las industrias vinculadas a la informática.
En paralelo, el índice de precios de consumo (IPC) de China anotó en mayo un incremento interanual del 1,2%, el mismo ritmo que el observado el mes precedente. Por su parte, la inflación subyacente, que excluye la volatilidad de la energía y de los alimentos frescos, se mantuvo en el 1,1% interanual.