La Comisión Europea ha puesto en marcha este jueves una consulta pública con el objetivo de diseñar un plan europeo que fomente la implantación de contadores y sensores inteligentes, con la idea de optimizar la gestión del agua y recortar el despilfarro en todos los Estados miembro de la UE.
Esta actuación se enmarca en la nueva Estrategia Europea de Resiliencia del Agua y busca modernizar las redes de abastecimiento mediante soluciones digitales capaces de localizar fugas, contener el consumo y aumentar la eficiencia en el uso del recurso hídrico, según ha detallado Bruselas.
El Ejecutivo comunitario destaca que las pérdidas de agua en las redes de distribución oscilan hoy entre el 8% y el 57% en función del país, y sostiene que la generalización de los contadores inteligentes permitiría recortar el consumo hasta un 25%.
Asimismo, la Comisión apunta que otras herramientas digitales podrían aportar un ahorro adicional de entre un 5% y un 8%, mientras que los sistemas específicos de detección de fugas tendrían capacidad para reducir el consumo entre un 7% y un 14%.
El plan persigue también acelerar el despliegue de sensores conectados y de tecnologías asociadas para vigilar en tiempo real el estado de las infraestructuras de agua y facilitar su mantenimiento preventivo y correctivo.
Bruselas pretende, además, recopilar información sobre el empleo de soluciones como la Inteligencia Artificial para reforzar la eficiencia y la resiliencia de las infraestructuras hídricas, así como detectar posibles barreras regulatorias que estén frenando la expansión de estas tecnologías en el conjunto de la UE.