La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (Ceees) ha solicitado al vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, que se mantengan, como mínimo hasta que termine el verano, las actuales rebajas fiscales aplicadas a los combustibles de automoción aprobadas como respuesta al impacto del conflicto en Oriente Próximo. La organización advierte de que, si se eliminan estas bonificaciones, el litro de gasolina se encarecería en 29 céntimos y el de diésel lo haría en 22 céntimos.
En una nota remitida a los medios, la patronal de las estaciones de servicio apela “a la sensatez y responsabilidad tanto del Ejecutivo como de los grupos parlamentarios para prorrogar y convalidar las medidas”.
La asociación destaca que las iniciativas recogidas en el Real Decreto-ley 7/2026, que establecieron de forma temporal hasta el próximo 30 de junio la rebaja del IVA del 21% al 10% y la reducción del Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) hasta el mínimo fijado por la normativa comunitaria, “han demostrado sobradamente su eficacia”, ya que, desde su aplicación, el litro de gasolina “se haya abaratado un 15,7% desde su entrada en vigor y el del gasóleo haya hecho lo propio en un 17,3%”.
Ceees advierte de que una subida brusca y directa de los precios si se dejan sin efecto estas medidas “tendría consecuencias críticas, pues no solo penalizaría de forma directa el consumo de las familias en sus periodos de descanso y castigaría la competitividad del sector turístico, sino que supondría un durísimo revés para los transportistas y autónomos, trasladándose de inmediato a la cadena de suministro e indexando una nueva espiral inflacionista que la sociedad española no se puede permitir”.
Asimismo, la patronal recuerda que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha constatado en un informe reciente que las estaciones de servicio “actúan con responsabilidad y los consumidores son los beneficiarios directos de las rebajas fiscales”.