Los gestores de fondos señalan como amenaza principal para los mercados “el aumento de los riesgos de bonos desordenados” y una “fuerte subida de precios a medio plazo en el mercado de valores desfavorable”, de acuerdo con la encuesta global de gestores de fondos de Bank of America del mes de septiembre.
Este escenario es elegido por el 33% de los participantes, que desplaza al riesgo de formación de una burbuja en torno a la inteligencia artificial (28%), que había liderado la clasificación en el sondeo anterior.
Las rentabilidades de la deuda soberana a escala global comenzaron a repuntar a finales de agosto, coincidiendo con el recrudecimiento del conflicto en Oriente Próximo y el encarecimiento del petróleo, cuyo precio se sitúa este martes en torno a los 106 dólares.
Al ser consultados por el detonante que les llevaría a modificar su sobreponderación en deuda pública, el 27% de los encuestados indicó que los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos deberían alcanzar el 6% a 30 años.
Al mismo tiempo, aunque los rendimientos de los bonos se perciben como el riesgo extremo, el 42% de los gestores de fondos considera que la fuente más probable de un evento crediticio sería la “inversión de capital de hiperescaladores de inteligencia artificial, frente al 38% de agosto.
La Fed, a la zaga según los gestores
Por primera vez desde septiembre de 2022, uno de cada cuatro gestores de fondos opina que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) “está rezagada” en su estrategia de política monetaria, aunque no hay consenso sobre el calendario de futuras subidas de tipos.
El 52% considera que no incrementará las tasas antes de las elecciones 'midterm' de noviembre --frente al 72% de agosto--, mientras que el 41% sí anticipa que llevará a cabo este movimiento al alza --desde el 22% previo.
En paralelo, el 46% de los participantes no espera cambios en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense tras la decisión de la Fed de duplicar el volumen de recompra de deuda, frente a un 29% que sí prevé un aumento de la rentabilidad.
En cuanto al ciclo económico, el 55% de los encuestados estima que la economía no llegará a aterrizar, el 38% que lo hará de forma “suave” y solo el 2% defiende que el ajuste será “de forma brusca”.
En términos generales, los inversores mantienen una visión optimista sobre el contexto macroeconómico, aunque un 33% identifica como principal inquietud que las compañías “estén invirtiendo en exceso”.
Respecto a la asignación de activos, los encuestados han recortado sus posiciones de sobreponderación en renta variable y materias primas y continúan con una marcada infraponderación en bonos, con especial peso en los sectores de salud, industria y banca, además de una reducción en el consumo básico.