Madrid vuelve a situarse, por segundo año consecutivo, en lo más alto del listado de urbes más atractivas del planeta para los grandes patrimonios, al consolidarse como el principal destino global para la inversión inmobiliaria de lujo, por delante de enclaves como Milán, Dubai o Miami.
De acuerdo con el último estudio elaborado por la inmobiliaria Barnes, la capital española se ha afianzado como principal acceso europeo para inversores de Latinoamérica, Estados Unidos, Oriente Medio y distintos países del continente, que identifican en Madrid un equilibrio “entre rentabilidad, estilo de vida y seguridad jurídica”.
Este atractivo está provocando que los precios de la vivienda en las zonas más exclusivas sigan una clara senda alcista, con cotizaciones que rozan los 19.000 euros por metro cuadrado en áreas como el barrio de Salamanca. Este encarecimiento ha impulsado con fuerza la facturación de Barnes, que se disparó un 40% en 2025.
El documento, basado en el análisis de más de 25.000 clientes y colaboradores internacionales de la red Barnes, constata un cambio estructural en el segmento residencial de alta gama, al concluir que ya no se guía únicamente por parámetros financieros, sino por una combinación de inversión sólida y estilo de vida, situando a España en una posición de liderazgo.
En esta línea, Marbella ha logrado entrar en el ‘Top 5’ global tras escalar desde el puesto 35 del año anterior, impulsada por la llegada de fortunas más jóvenes (millennials y miembros de la Generación Z), que concentraron el 50% de las transacciones por encima de los 3 millones de euros.
Mallorca, por su parte, debutó directamente en el puesto 15 del ranking, reforzando su imagen como la “isla de las cuatro estaciones”. “Su desarrollo urbanístico controlado, su conectividad aérea y su equilibrio entre privacidad y servicios la convierten en uno de los destinos más sólidos para residencias permanentes de lujo en Europa”, subraya el informe.
Barcelona se sitúa en el puesto 23, gracias a su clima, calidad de vida, carácter festivo y patrimonio arquitectónico, pero también por unos precios residenciales que el estudio describe como “razonables”.
“El liderazgo de Madrid, junto al espectacular ascenso de Marbella y la potente entrada de Mallorca en el ranking, demuestra que España ofrece una combinación única de calidad de vida, dinamismo económico y riqueza cultural que resulta irresistible para los inversores internacionales. Estamos viendo cómo destinos tradicionalmente vacacionales evolucionan hacia auténticas ciudades de cuatro estaciones”, destaca el socio director de Barnes España, Alvise Da Mosto.