El domingo vuelve a dejar una ventana especialmente barata para concentrar buena parte del consumo eléctrico.
El mercado mayorista marca una media diaria próxima a 94,39 euros por megavatio hora, pero esa cifra esconde enormes diferencias horarias.
La hora más barata será de 13.00 a 14.00
Entre las 13.00 y las 14.00 horas el precio mayorista llega prácticamente a cero, con valores incluso ligeramente negativos en el mercado diario.
Las horas situadas alrededor de ese tramo también ofrecen precios extraordinariamente bajos.
Entre aproximadamente las 11.00 y las 16.00 horas se concentra así la mejor ventana del domingo para quienes puedan desplazar determinados consumos.
Es el momento más lógico para utilizar electrodomésticos intensivos como lavadora, secadora o lavavajillas si el contrato eléctrico del consumidor está expuesto a variaciones horarias.
El peor momento llega por la noche
La situación cambia radicalmente cuando cae la producción solar y aumenta la demanda del final del día.
Entre las 21.00 y las 22.00 horas el mercado alcanza el máximo, en torno a 175,61 euros/MWh.
La diferencia entre mediodía y noche vuelve a mostrar hasta qué punto el perfil horario del sistema eléctrico español está condicionado por la generación renovable.
El precio mayorista no es directamente lo que aparece en la factura
Este matiz es fundamental.
Los precios expresados en euros por megavatio hora corresponden al mercado mayorista.
Un consumidor con tarifa regulada PVPC paga un precio final que incorpora otros elementos, como peajes, cargos, ajustes y componentes regulados. Red Eléctrica publica cada día el precio horario definitivo del término de energía del PVPC.
Los clientes con tarifa fija, por su parte, no tienen necesariamente ningún incentivo económico para cambiar el consumo de hora.
Por qué aparecen horas prácticamente gratuitas
En las horas centrales del día suele coincidir una elevada producción solar con menor demanda de electricidad.
Cuando existe mucha oferta y relativamente poca necesidad de consumo, el precio del mercado puede hundirse hasta valores próximos a cero o incluso negativos.
Después, al ponerse el Sol, el sistema necesita recurrir a otras tecnologías y el precio aumenta.