La banca se echa a la calle. Las plantillas del sector financiero están llamadas a movilizarse este 3 de junio en distintas ciudades españolas. La convocatoria, impulsada por CCOO, se produce en un contexto de beneficios récord para las principales entidades bancarias y tras la publicación de un amplio estudio sobre el clima laboral en el sector.
A continuación, las principales claves de las protestas.
¿Por qué se han convocado estas movilizaciones?
Las concentraciones responden al creciente malestar existente entre las plantillas de las entidades financieras por las condiciones laborales actuales. El sindicato sostiene que la profunda transformación vivida por el sector durante los últimos años ha coincidido con un aumento de la presión sobre los trabajadores, especialmente en aspectos relacionados con la carga de trabajo, los objetivos comerciales, la organización del tiempo de trabajo y la salud laboral.
¿Qué ha cambiado en el sector financiero en los últimos años?
El informe Sector financiero: la voz de las plantillas, elaborado por CCOO, señala que desde 2008 el sector ha experimentado una profunda reestructuración.
Entre los principales cambios destacan:
- Un recorte del 64% de la red de oficinas.
- Una reducción del 40% del empleo destinado a la atención directa al público.
- Un proceso de digitalización y reorganización operativa de gran intensidad.
- Una edad media de las plantillas situada actualmente en 45 años.
Según el sindicato, este proceso se ha producido al mismo tiempo que las principales entidades financieras han incrementado sus beneficios.
¿Qué dice la encuesta realizada entre los trabajadores?
El estudio recoge 46.235 respuestas válidas de trabajadores del sector.
Entre los resultados destacados figuran:
- El 96,9% de los trabajadores de la red de oficinas afirma que la carga y la presión laboral han aumentado de forma sustancial en los últimos años.
- El 93,1% de los empleados de servicios centrales asegura sufrir sobrecarga de trabajo.
- El 85,9% de los trabajadores de oficinas y el 82,3% de los de servicios centrales considera que estas condiciones afectan negativamente a su salud física o mental.
- Más del 95% de los empleados de oficinas y más del 91% de los trabajadores de servicios centrales afirman que apoyarían movilizaciones colectivas para reclamar cambios.
¿Cuáles son las principales reivindicaciones?
CCOO identifica cuatro grandes factores que, a su juicio, están detrás del deterioro del clima laboral:
- La carga de trabajo y la infradotación de personal.
- La presión comercial y determinados modelos de liderazgo.
- Las prolongaciones de jornada.
- La hiperconectividad y la falta de desconexión digital.
A partir de este diagnóstico, el sindicato reclama medidas relacionadas con el refuerzo de las plantillas, la revisión de los sistemas de retribución variable, la protección de la salud mental, el cumplimiento efectivo de la jornada laboral y una mayor transparencia en el desarrollo profesional.
¿Dónde se celebran las concentraciones?
Las movilizaciones de la banca convocadas para este 3 de junio tendrán lugar ante sedes de distintas entidades financieras en varias ciudades españolas:
- Madrid (BBVA), Paseo de Recoletos, 10, a las 11:00 horas.
- Madrid (Banco Santander), Paseo de Recoletos, 19, a las 12:00 horas.
- Barcelona (Banco Sabadell), Rambla Catalunya, 115, a las 12:00 horas.
- Sevilla (BBVA), calle Granada, 1, a las 11:00 horas.
- Sevilla (Banco Santander), avenida de la Constitución, 3, a las 12:00 horas.
- Valencia (Cajamar), calle Marqués de Sotelo, 11, a las 12:00 horas.
- Málaga (Unicaja), avenida de Andalucía, 10-12, a las 12:00 horas.
- A Coruña (Santander, BBVA y Sabadell), Rúa Cantón Pequeno, 18, a las 11:00 horas.
- A Coruña (Abanca), Rúa Nova, 30, a las 12:00 horas.
- Zaragoza (Ibercaja), Plaza Paraíso, 2, a las 12:00 horas.
- Valladolid (BBVA y Santander), calle Santiago, 17, a las 12:00 horas.
¿Qué busca CCOO con estas protestas?
El sindicato afirma que las concentraciones pretenden abrir un proceso de negociación sobre el modelo laboral del sector financiero.
Entre sus objetivos figuran una mayor participación de las plantillas en las decisiones que afectan a la organización del trabajo, la revisión de los sistemas de incentivos y retribución variable, mejoras en salud laboral y medidas destinadas a equilibrar la carga de trabajo y la conciliación.