La Comisión Europea ha iniciado un procedimiento formal de infracción contra España por el sistema de registro de viajeros regulado en el Real Decreto 933/2021, al considerar que la normativa podría vulnerar la legislación comunitaria en materia de protección de datos. La decisión, comunicada el pasado 4 de junio mediante el envío de una carta de emplazamiento al Gobierno español, supone un importante respaldo a las críticas que desde hace años vienen formulando distintos sectores de la industria turística.
Tanto la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) como la Federación Empresarial de Asociaciones Territoriales de Agencias de Viajes Españolas (FETAVE), actualmente en proceso de integración con UNAV, han celebrado la actuación de Bruselas al entender que confirma las advertencias que venían trasladando sobre una normativa que consideran desproporcionada, difícilmente aplicable y contraria a principios fundamentales del Derecho de la Unión Europea.
El expediente, registrado bajo el caso INFR(2026)4005, cuestiona aspectos centrales del sistema español de recogida y tratamiento de información de viajeros, que afecta a establecimientos de hospedaje, empresas de alquiler de vehículos, agencias de viajes y plataformas de intermediación turística.
Una controversia que se arrastra desde 2022
Desde su aprobación, el Real Decreto 933/2021 ha sido objeto de una fuerte contestación por parte de los sectores afectados. CEHAT sostiene que la norma fue diseñada sin tener en cuenta la operativa real de los alojamientos turísticos y que ha generado una carga administrativa excesiva para las empresas, además de obligarlas a custodiar grandes volúmenes de información sensible de sus clientes.
La patronal hotelera alerta de que el sistema exige almacenar datos relacionados con medios de pago, transacciones económicas y otra información personal que incrementa significativamente los riesgos de ciberseguridad para las empresas.
Por su parte, FETAVE recuerda que fue la única organización sectorial del turismo español que presentó una impugnación formal ante la Comisión Europea en enero de 2023, denunciando la incompatibilidad de la norma con la legislación comunitaria. Desde entonces, la federación ha mantenido una intensa actividad ante las instituciones europeas para defender su posición, incluyendo actuaciones ante la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Defensor del Pueblo Europeo.
Bruselas cuestiona la proporcionalidad del sistema
Según las organizaciones empresariales, los argumentos expuestos ahora por la Comisión Europea coinciden sustancialmente con las objeciones que el sector ha venido planteando durante los últimos años.
Bruselas considera que el modelo español exige la recopilación de categorías de datos excesivas, incluyendo información de pago y determinados datos de localización, que el acceso de las autoridades a dicha información no está suficientemente limitado a finalidades concretas y que la conservación generalizada de los datos durante tres años puede resultar desproporcionada.
La Comisión también pone el foco en el principio europeo de minimización de datos, uno de los pilares de la normativa comunitaria de protección de datos, que exige que únicamente se recopile aquella información estrictamente necesaria para la finalidad perseguida.
Para CEHAT, estas conclusiones confirman que el Real Decreto presentaba desde su origen graves deficiencias estructurales. Para FETAVE, validan el núcleo esencial de la denuncia presentada ante Bruselas hace más de tres años.
El precedente del Tribunal de Justicia de la Unión Europea
La discusión jurídica sobre el Real Decreto 933/2021 se enmarca además en una línea jurisprudencial consolidada del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), especialmente en relación con la transferencia de datos de pasajeros en el ámbito del transporte aéreo.
Las sentencias del tribunal europeo han establecido que la recogida masiva de información personal por motivos de seguridad debe limitarse a supuestos concretos, justificados y proporcionados, evitando sistemas de vigilancia generalizada o indiscriminada sobre la población.
A juicio de las organizaciones empresariales, el modelo español se aparta de estos criterios al exigir la recopilación sistemática de información de millones de viajeros con independencia de que exista o no un riesgo específico para la seguridad pública.
Qué implica la carta de emplazamiento
La carta de emplazamiento constituye la primera fase formal del procedimiento de infracción previsto por la Unión Europea cuando la Comisión considera que un Estado miembro puede estar incumpliendo el Derecho comunitario.
A partir de este momento, España dispone de un plazo de dos meses para responder a las observaciones formuladas por Bruselas. Si la Comisión considera insuficientes las explicaciones o las medidas adoptadas por el Gobierno, podrá avanzar hacia una segunda fase mediante un dictamen motivado y, posteriormente, llevar el caso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
Aunque el procedimiento se encuentra aún en una fase inicial, tanto CEHAT como FETAVE consideran que la apertura formal del expediente ya supone un hito de gran relevancia, al situar la normativa española bajo un escrutinio jurídico europeo sin precedentes.
El sector pide cambios inmediatos
Tras conocerse la decisión de Bruselas, CEHAT ha reclamado la derogación del Real Decreto 933/2021 y la apertura de una mesa de diálogo con todos los sectores afectados para diseñar un nuevo sistema que permita colaborar eficazmente con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado respetando al mismo tiempo la privacidad de los ciudadanos y la normativa comunitaria.
En paralelo, FETAVE y UNAV han solicitado al Ministerio del Interior la suspensión urgente de la aplicación de la norma a las agencias de viajes mientras se desarrolla el procedimiento europeo. Asimismo, reclaman la paralización de cualquier desarrollo reglamentario que mantenga obligaciones directas para las agencias y la creación de una mesa de trabajo específica con el sector.
Entre sus propuestas figura revisar el sistema conforme a los principios de proporcionalidad, minimización de datos y seguridad jurídica, así como excluir a las agencias de viajes de determinadas obligaciones cuando actúen únicamente como intermediarias, al entender que la información requerida ya es recopilada por hoteles y empresas de alquiler de vehículos.
Un llamamiento al diálogo
Tanto el sector hotelero como las agencias de viajes han querido subrayar que sus críticas a la normativa no cuestionan la necesidad de colaborar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Las organizaciones empresariales coinciden en defender que la seguridad ciudadana constituye una prioridad, pero sostienen que los mecanismos utilizados para alcanzarla deben ser compatibles con los derechos fundamentales, la protección de datos y la realidad operativa de las empresas turísticas.
En este contexto, los representantes del sector consideran que la actuación de la Comisión Europea abre una oportunidad para replantear el modelo actual y construir un sistema que combine eficacia policial, seguridad jurídica y respeto a la legislación europea.
“Si la Comisión Europea cuestiona los pilares del RD 933/2021, el Ministerio del Interior debe suspender su aplicación a las agencias de viajes y revisar de inmediato la norma”, ha señalado el presidente de FETAVE y UNAV, César Gutiérrez. En una línea similar, el presidente de CEHAT, Jorge Marichal, considera que el expediente europeo debe servir para impulsar una reforma profunda que permita recuperar la confianza entre la Administración y uno de los sectores estratégicos de la economía española.
Esta versión tiene un tono más propio de un medio económico o turístico especializado, integrando las posiciones de CEHAT y FETAVE-UNAV sin que parezca la suma de dos comunicados corporativos.