Vox dobla su representación en Aragón y se convierte en clave para un segundo mandato de Azcón

Vox dobla sus escaños en Aragón, se consolida como tercera legislatura y se vuelve decisivo para que Jorge Azcón mantenga la Presidencia autonómica.

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El presidente de Vox, Santiago Abascal (d) y el candidato de Vox a la presidencia de Aragón, Alejandro Nolasco (c), durante la clausura de un acto de campaña en Cuarte de Huerva, Zaragoza, Aragón (España). Ramón Comet - Europa Press

El presidente de Vox, Santiago Abascal (d) y el candidato de Vox a la presidencia de Aragón, Alejandro Nolasco (c), durante la clausura de un acto de campaña en Cuarte de Huerva, Zaragoza, Aragón (España). Ramón Comet - Europa Press

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Vox ha logrado 14 escaños en las elecciones celebradas este domingo en Aragón, el doble de los siete que obtuvo en los comicios autonómicos de 2023, situándose como fuerza imprescindible para que el 'popular' Jorge Azcón pueda revalidar la Presidencia de la comunidad.

La formación que encabeza Santiago Abascal ha alcanzado el 17,8% de los sufragios y ha superado al PSOE en la ciudad de Teruel. Será la tercera legislatura de Vox en las Cortes de Aragón, después de su entrada en 2019 con tres diputados, consolidando así una trayectoria claramente ascendente.

Las previsiones de Vox para esta cita electoral en Aragón eran optimistas y el resultado recuerda al escenario vivido en Extremadura. Allí, María Guardiola adelantó las elecciones para intentar prescindir de Vox, pero el PP solo sumó un escaño mientras que los de Abascal duplicaron su presencia, lo que se tradujo en un Vox decidido a exigir su entrada en el gobierno autonómico con mayor peso.

Azcón siguió una estrategia similar y, ante la imposibilidad de aprobar las cuentas de 2026, optó por convocar elecciones anticipadas. La gran diferencia respecto a Extremadura está en el cabeza de lista de Vox: mientras que Óscar Fernández Calle era prácticamente desconocido, Alejandro Nolasco venía de ejercer como vicepresidente autonómico hasta la ruptura de los gobiernos de coalición en 2024.

En cualquier caso, Vox y Abascal han calcado en Aragón la hoja de ruta diseñada para Extremadura. Abascal se ha implicado de lleno en la campaña de este domingo: ha participado en cerca de una treintena de actos y se volcó en el territorio desde mediados de enero.

Sin embargo, no se ha desplazado a Zaragoza para seguir el escrutinio, sino que ha seguido el desarrollo de la noche electoral desde la sede nacional del partido, ubicada en la madrileña calle de Bambú, según ha informado Vox a Europa Press.

Las críticas al bipartidismo

En el plano programático, Abascal ha vuelto a presentar a Vox como alternativa al PP y al PSOE, a los que responsabiliza de los principales problemas que afectan a Aragón y, por extensión, al conjunto de España. La formación ha centrado su discurso en la agricultura, la ganadería y la inseguridad que vincula a la inmigración "masiva", fenómeno que, según sostiene, "colapsa" los servicios públicos y dificulta el acceso a la vivienda.

De forma general, los de Abascal reclaman un rechazo frontal a las políticas ecológicas, a las que, a su juicio, favorecen la inmigración ilegal, a las políticas "de género" y al gasto político "superfluo". La inmigración ilegal ha sido uno de los ejes constantes en sus declaraciones y mítines, aprovechando el plan del Gobierno para regularizar a medio millón de inmigrantes, aprobado en Consejo de Ministros a finales de enero, en plena campaña.

Además, Vox ha insistido en su "coherencia" en todo el territorio nacional, marcando distancia con el PP, al que acusa de adaptar su discurso a cada comunidad según sus intereses electorales. En esa línea, la formación de Abascal rechaza entrar en gobiernos autonómicos que no asuman sus principales exigencias.

El peso del sector agrario en Aragón ha sido determinante durante la campaña. Fiel a su apuesta por el mundo rural, Vox ha utilizado la paralización de la ratificación del acuerdo de Mercosur en el Parlamento Europeo para reforzar su defensa del campo frente al PP y el PSOE.

Vox ha reprochado al PP que respaldara inicialmente dicho acuerdo, al que califica de "una traición al campo". Los 'populares' han endurecido posteriormente su discurso contra Mercosur, pero en plena pugna por el voto agrario los de Abascal se vieron envueltos en la polémica del trasvase del Ebro, una cuestión que suscita un amplio rechazo social en la comunidad.

EL ENREDO DEL TRASVASE

Nolasco afirmó que "si sobra agua en Aragón, y evidentemente sobra, se puede dar a nuestras regiones vecinas", unas palabras que desataron las críticas del resto de formaciones, al interpretar que respaldaba el trasvase. Azcón llegó a cuestionar si alguien que defiende el trasvase del Ebro puede estar legitimado para proteger los intereses de los agricultores aragoneses.

Abascal matizó después que Vox apuesta por la "interconexión de todas las cuencas" y rechazó expresamente el término "trasvase", insistiendo en que el partido mantiene un criterio homogéneo sobre esta cuestión en todas las comunidades autónomas.

Al mismo tiempo, Abascal y Nolasco han tratado de poner el foco en la supuesta incoherencia de la candidata del PSOE, la exministra de Educación Pilar Alegría, por su relación con el dirigente socialista Francisco Salazar, acusado de acoso sexual por varias trabajadoras, y la han señalado también por los casos de presunta corrupción que salpican al PSOE.

LA MALA RELACIÓN ENTRE EL PP Y VOX

La campaña aragonesa ha vuelto a dejar al descubierto las tensiones entre PP y Vox. Todo ello mientras siguen atascadas las negociaciones para conformar un gobierno de coalición en Extremadura, rodeadas de reproches cruzados y ruido constante.

El clima se enrareció aún más en los últimos días de campaña, tras la publicación en 'ABC' de unos audios en los que se escucha a dirigentes de Vox en Aragón criticando a Abascal y la estrategia del partido, grabaciones previas a la ruptura de los ejecutivos autonómicos con el PP. El líder de Vox atribuyó estas filtraciones a una "guerra sucia" contra su formación orquestada desde 'Génova' y "sus terminales mediáticas".

En la campaña extremeña ya salió a la luz el presunto desvío de fondos recaudados por Revuelta, una organización juvenil próxima a Vox, destinados a los damnificados por la dana en la Comunidad de Valencia. Entonces, la reacción de Abascal y de la dirección del partido fue también señalar al PP como responsable de las maniobras.

La actitud del líder de Vox terminó por agotar la paciencia de los 'populares'. "Hasta aquí hemos llegado", lanzaron en un mensaje en la red social X (antes Twitter), que desembocó en un cruce de reproches público en esa plataforma.

"Pero si no sabéis hacer otra cosa que guerritas sucias y gestionar las políticas del PSOE. Si tenéis un presidente que llegó por las guerras sucias que lleváis a la prensa. Si seguís en eso, y en cada planta de Génova se filtran noticias contra líderes regionales o contra otras plantas", replicaron desde Vox, antes de desafiar al PP a entenderse con el PSOE.

En su última comparecencia ante los medios durante la campaña, el viernes, Abascal insistió en que el PP está "más empeñado en atacarles" que en ejercer una verdadera oposición al Gobierno de Sánchez, una crítica recurrente de Vox a los 'populares', a los que acusa de connivencia con el Ejecutivo de Pedro Sánchez.

En esa misma línea, exigió a Alberto Núñez Feijóo que "se aclare de una vez" porque actúa con "nerviosismo, que ya se puede llamar histerismo". "No se puede estar en misa y repicando" ni "decir una cosa u otra en función del territorio", añadió. Además, se mostró convencido de que las revelaciones conocidas durante la campaña no tendrían "ningún efecto" en el comportamiento de los votantes ni en el resultado final de las urnas.