La segunda vuelta presidencial de las elecciones en Perú continúa completamente abierta pese al avance del escrutinio oficial. Las últimas actualizaciones sitúan el recuento por encima del 90% de los votos contabilizados y mantienen una ventaja provisional para Keiko Fujimori, aunque la diferencia con Roberto Sánchez sigue siendo muy reducida.
Según los datos oficiales recogidos por Reuters, la candidata de Fuerza Popular alcanza el 50,48% de los votos frente al 49,52% de Sánchez cuando ya se ha contabilizado aproximadamente el 90% de las papeletas. La distancia entre ambos candidatos es inferior a un punto porcentual y equivale a menos de 200.000 votos.
La actualización supone un avance importante respecto a las cifras que se manejaban durante la mañana, cuando el escrutinio se situaba todavía en el entorno del 84% de las actas procesadas. Sin embargo, el margen sigue siendo lo suficientemente estrecho como para que las autoridades electorales eviten cualquier proclamación anticipada.
Uno de los elementos que mantiene la incertidumbre es la diferencia entre el escrutinio oficial y el conteo rápido elaborado por Ipsos. Esta proyección estadística, basada en una muestra representativa de mesas electorales, continúa otorgando una ligera ventaja a Roberto Sánchez con el 50,3% de los votos frente al 49,7% de Fujimori. Al encontrarse dentro del margen de error, los analistas siguen considerando que existe un empate técnico.
La explicación de esta aparente contradicción sigue siendo la misma que durante toda la jornada electoral. Los primeros resultados oficiales han llegado principalmente desde Lima y otras áreas urbanas donde Fujimori cuenta con un respaldo más sólido. Por el contrario, Sánchez obtiene mejores resultados en regiones rurales y zonas andinas, cuyos votos suelen tardar más tiempo en incorporarse al sistema de cómputo.
El recuento entra en su fase decisiva
El avance por encima del 90% del escrutinio acerca la elección a su desenlace, pero no elimina la posibilidad de cambios en una contienda tan ajustada. La experiencia reciente de Perú demuestra que diferencias mínimas pueden prolongar durante días o incluso semanas la confirmación definitiva de un resultado electoral.
Ni Fujimori ni Sánchez se han proclamado vencedores. Ambos candidatos han insistido en la necesidad de esperar a que concluya el proceso oficial y han pedido respeto a las autoridades electorales encargadas del recuento.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales mantiene que el único resultado con validez jurídica será el que surja del cómputo oficial completo de las actas. Una vez finalizado ese proceso, todavía podrían revisarse actas observadas o eventuales recursos antes de la proclamación definitiva por parte de las autoridades competentes.
Una elección marcada por la máxima igualdad
La extrema igualdad entre los dos aspirantes ha convertido esta segunda vuelta en una de las más disputadas de los últimos años en Perú. Durante toda la campaña, las encuestas ya apuntaban a un escenario muy ajustado entre la candidata conservadora y el aspirante de izquierdas.
La situación recuerda además a otros procesos electorales recientes en el país, donde la fragmentación política y los márgenes reducidos prolongaron durante semanas la incertidumbre sobre el resultado final. Perú afronta así una nueva jornada pendiente de cada actualización del escrutinio en una elección que sigue sin ofrecer un ganador claro pese a que ya se ha contabilizado la inmensa mayoría de los votos.